Donald Trump arremetió contra el famoso analgésico como posible causa de autismo
Basados en evidencia científica reciente, especialistas desestiman la tesis del mandatario de EE.UU. y le pone ojo a otros fármacos más peligrosos para la gravidez.
«No tomes Tylenol. No lo tomes. Lucha como un demonio para no tomarlo», fue la sugerencia que Donald Trump formuló a las mujeres embarazadas respecto del suministro de un medicamento cuyo componente principal es el paracetamol, porque influiría en la aparición y el desarrollo de autismo o TEA (Transtorno del Espectro Autista). «Hay un rumor, y no sé si es cierto o no, de que en Cuba no tienen Tylenol porque no tienen dinero para Tylenol, y prácticamente no tienen autismo», argumentó el mandatario sin exhibir evidencia científica.
Sospechas
Las sospechas que apuntan al masivo analgésico surgieron en las últimas décadas, aunque no hay asidero irrefutable. «Hubo varios estudios anteriores que concluyeron que podría haber una relación entre paracetamol durante el embarazo y autismo, déficit atencional y déficit cognitivo, aunque los mismos autores declararon que esos estudios no podían determinar si esta asociación era causal o había otras variables», refiere Felipe Reyes, infectólogo pediátrico y jefe del vacunatorio de Clínica Alemana de Santiago.
Sesgos
Esos análisis no contemplaron sesgos como el nivel de recordación de las madres, factores genéticos o tipos de enfermedades que las afectaban. «Si bien, esta asociación existía, la causalidad de esta asociación era difícil de determinar. Esta variable se despejó bastante bien en los últimos estudios. Probablemente los hallazgos anteriores se debieron a sesgos que confundieron durante la investigación», dice Reyes.
Suecos
El estudio de mayor peso fue realizado en Suecia y publicado en 2024, con una muestra sobre dos millones de casos. «Analizó si el uso de paracetamol en el embarazo se relaciona con el autismo, el déficit atencional o la discapacidad intelectual. Cuando compararon a hermanos de la misma familia -donde uno estuvo expuesto y el otro no-, vieron que no había diferencias. Esto significa que lo que se había visto en otros estudios, que debe ser lo que provocó esta relación, probablemente se debía a otros factores (lea el estudio haciendo clic en este link: https://shorturl.at/FUk92). Esta misma falta de evidencia también ha sido señalada por la OMS y la Agencia Europea de Medicamentos», detalla Alejandro Wasiliew, experto en educación de Fundación Wazú, organización dedicada a la inclusión laboral de personas con discapacidad.
¿Cómo surgen estas sospechas?
«En primer lugar, surgen de una valoración negativa del autismo. El mismo Trump ha descrito el aumento de diagnósticos como una crisis horrible. Esto se relaciona con estándares de normalidad respecto del neurodesarrollo, según los cuales todo lo que salga de lo típico, como el autismo o el déficit atencional, es comprendido y tratado como problema o como enfermedad. De ahí que se quiera encontrar la causa y la cura».
Paracetamol
El paracetamol apareció como alternativa clínica a mediados del siglo pasado, transformándose en un fármaco común y masivo. «A diferencia de la aspirina o el ibuprofeno, no tiene efecto antiinflamatorio. Está presente en varias formulaciones y es considerado bastante seguro», detalla Gonzalo García, doctor en farmacología y académico de la Universidad de La Serena.
Dosis
El principal problema con el paracetamol, añade, «ocurre cuando se supera la dosis máxima, y eso corresponde a 4 gramos o 4.000 miligramos en adultos. Ahí es donde la paciente se puede exponer a daño hepático y por eso no se debe superar la dosis recomendada, contando obviamente todos los productos que lo contienen. Aquí viene el problema porque las personas a veces no conocen la composición de todos los medicamentos que están consumiendo».
Seguro
Felipe Reyes, infectólogo pediátrico de Clínica Alemana, recalca que «el Colegio de Ginecología y Obstetricia de Estados Unidos sacó una declaración insistiendo en que el medicamento más seguro para el manejo de dolor y fiebre en embarazadas es el paracetamol».
¿Hay otros medicamentos o analgésicos que comprobadamente no se pueden consumir durante el embarazo?
«Está muy comprobado que otros medicamentos para el dolor o la fiebre como el ibuprofeno, el naproxeno y otros antiinflamatorios no esteroidales sí pueden producir problemas para el feto durante todo el embarazo, ya sea al principio, produciendo pérdidas o aborto; en medio, produciendo problemas renales para el feto; o al final del embarazo, causando problemas cardiacos. Por lo tanto, deben ser evitados y si son utilizados deben hacerlo con supervisión médica. Otros medicamentos como los opioides, por ejemplo tramadol, también están contraindicados durante el embarazo».


