Ronaldo le recomendó no regresar a Brasil tras la eliminación
El volante protagonizó dos errores que lo marcarán para siempre en la caída por 2-1 ante Holanda.
¿Qué habrá pasado por la cabeza de Dunga para apostar por Felipe Melo en desmedro de Ramires, quien, curiosamente, cuatro días antes había sido el mejor jugador de Brasil ante Chile? Seguramente, aquella decisión aún debe estar dándole vueltas al hoy ex técnico del Scratch, luego de la derrota por 2-1ante Holanda, en cuartos de final de Sudáfrica 2010.
Porque más allá de su directa participación en la apertura de la cuenta de Robinho, Felipe Melo se encargó después de hacer todo mal, al punto que culminó su actuación con una expulsión producto de un pisotón en contra de Robben. El volante, por estas horas el hombre más odiado en Brasil, hasta se dio el lujo de anotar un autogol, que significó el empate de los europeos.
Las malas pulgas de Felipe Melo eran archiconocidas por todos, pero fueron soslayadas por el terco Dunga.
Basta revisar su prontuario sólo este último año en Juventus: trece amarillas y dos tarjetas rojas en veintinueve partidos.
Y ni hablar de su elección como uno de los peores fichajes del Calcio.
Pero Dunga, admirador de todo lo que huele a picapiedra, apostó por él y así le fue. “No tengo nada más para llorar. Estoy seco por dentro”, admitió el mediocampista, que ni siquiera se mostró arrepentido por el pisotón a Robben: “No pretendía pisarlo, es que la pelota estaba sobre él y yo sólo quería sacarla”, declaró.
Funeral en la tierra del samba, locura en Holanda. El cara y sello del fútbol. Pero más allá del desenlace, Felipe Melo nunca olvidará este partido. Por ahora, debería seguir el consejo que le dio Ronaldo a través de Twister: “Mejor que este chico no pase sus vacaciones en Brasil”.
TRAS ELIMINAR AL SCRATCH
Los holandeses se fueron de carrete
“Esta noche nos iremos de fiesta y, después, empezar otra vez a luchar”, dijo el técnico holandés Bert van Marwijk, exultante tras el triunfo por 2-1 sobre Brasil.
“En los primeros 20 minutos estaba feliz de ir perdiendo sólo por 1-0”, confesó el entrenador, quien agregó que “le dije a Frank (De Boer, su asistente) que teníamos una oportunidad. En la segunda parte, demostramos lo buenos que somos y ya estamos dentro de los cuatro mejores”.


