Las mañanas las dejan para hacer sus trámites y en las tardes inician su jornada laboral
España habilitó hace un tiempo una visa que permite que los extranjeros que están en esta modalidad obtengan la residencia.
«Hace un par de años se abrió una posibilidad de trabajar desde el extranjero. Es un beneficio por dos años. Para ello uno debía cumplir algunos requisitos: todos los cumplía. Es así que pude viajar con la posibilidad de seguir trabajando, lo que ciertamente hace todo más fácil», reconoce.
Respecto a los horarios, dice que debe trabajar con el horario chileno. «Mi cerebro está dividido en dos husos horarios, pero ya me acostumbré. En mi equipo realizamos labores operativas y que no requieren presencialidad visitando a clientes o asistiendo a reuniones. De todas maneras, luego de la pandemia se normalizó mucho el asistir a reuniones de forma virtual».
¿Cómo se organiza?
«Al tener entre 4 y 6 horas de diferencia, uso mis mañanas para estudiar y hacer trámites personales. Mi jornada laboral se inicia en la tarde (mañana de Chile), así que puedo organizarme muy bien. De hecho, me acomoda más este formato porque funciono mejor por las tardes».
¿Cómo lo hace con el tema sueldo?
«Me depositan a mi cuenta chilena».
¿Y los costos de vida?
«El arriendo es lo más caro. Un departamento bastante básico tiene un costo de casi $1.000.000. Como estoy estudiando y es algo pasajero, compartimos piso, que es algo muy común acá. El resto de los costos de vida es igual o incluso más barato que en Chile. Mi hija tiene una tarjeta de Metro/bus por la que no paga hasta los 16 años. Mientras que la mía la cargo mensualmente con 21 euros y puedo moverme por la ciudad sin pagar extras por 30 días. Salir a tomar una cerveza o un café es un panorama para el que no debes invertir mucho del presupuesto».
Nuevas vivencias
La periodista Priscila Hirane (47), productora general del programa Conectados en Agricultura, de Radio Agricultura, hace tres meses aterrizó en Barcelona. «Quería un cambio de aire y vivir experiencias nuevas», cuenta.
¿Cómo lo negoció con sus jefes?
«No les quedó mucha alternativa (ríe). Era una decisión que hace bastante tenía tomada. Cuando se los comenté, obviamente me comentaron que preferían que trabajara en Chile».
¿Cómo lo haces con los horarios?
«Eso es un poco problema: tenemos realidades distintas de estaciones del año y cuatro horas de diferencia. Pero me conecto todas las mañanas de Chile al programa. Lo único malo es que uno se pierde cosas importantes de un programa en vivo».
¿Y con tema sueldos?
«Lo recibo en mi cuenta sueldo de banco chileno. También tengo una cuenta acá. Existen varias aplicaciones para depositar el dinero desde allá a la cuenta española».
¿Es muy cara la vida?
«El costo de arriendo es mil veces mayor. Mientras que el supermercado y el transporte es mucho más barato. Mi idea es estar un año acá. Tengo los papeles en regla, así que me puedo quedar teletrabajando por tres años».
Networking
La publicista Nayadeth Carrasco (29) buscó radicarse en España por un tiempo, con el fin de seguir creciendo como profesional. «Vine a hacer un curso de creatividad, además de estar en contacto con publicistas de otros lugares del mundo».
¿Cómo pudo negociarlo?
«La verdad es que pensé en renunciar. Pero cuando se lo planteé a mis jefes me dijeron que por ningún motivo renunciara y que nos adecuábamos a ello. Estaban muy felices por mí, por el hambre de llenarme de conocimientos y la valentía de irme sola al otro lado del mundo».
Igual es difícil organizarse, dada la diferencia horaria…
«La verdad es que lo llevo bien. Comienzo a trabajar a las 13:30 (09:30 en Chile) hasta las 23:00 y, si me queda trabajo o algo así, adelanto en mis mañanas. Soy redactora en una agencia de publicidad, así que constantemente debo estar pensando en ideas, campañas y lo del día, que son mailings, banners, etc. Lo más difícil de organizarme es calzar los tiempos para conectarme con mis compañeros, pero ellos me entienden».


