Corte de Apelaciones falló a favor de la mamá de los niños
El menor deberá ser integrado de manera formal al establecimiento donde estudian sus dos hermanos.
El 16 de marzo pasado, una apoderada del colegio Instituto Regional de Rancagua interpuso un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de esa ciudad contra el Ministerio de Educación y la Secretaría Ministerial de Educación de la Región de OHiggins. Su problema parecía simple de resolver, pero el actual Sistema de Admisión Escolar (SAE) lo había convertido en un gran lío.
Según su relato, sus trillizos de 13 años siempre han compartido colegio e incluso curso. El objetivo no es tan difícil de imaginar, pero ella refiere concretamente la importancia de potenciar el apego entre ellos y facilitar la vida familiar, particularmente porque les permite organizarse con los horarios.
Durante toda su enseñanza escolar los niños estudiaron en el Colegio Particular Instituto Rancagua. La situación económica los motivó a buscar una alternativa en establecimiento particular subvencionado Instituto Regional de Educación. «Por varios años estuvimos postulando a través del Sistema de Admisión Escolar», sigue su narración.
«(Ahí) estudiaron familiares y amigos que recibieron excelente educación, por lo que confiamos en que podía ser una buena opción para nuestros hijos», agrega.
En 2025 el sueño pareció cumplirse. Dos de los trillizos quedaron aceptados para 8° básico en la jornada de tarde. El tercer hermano quedó en una lista de espera.
«Sabíamos que en el proceso complementario y de regularización aún nos quedaban posibilidades para que mi tercer hijo pudiera ser seleccionado en el Instituto». El 17 de diciembre de 2025 matriculó a dos y postuló nuevamente al tercero.
«El Instituto nos señaló que, matriculando a mis otros dos hijos, el tercero tendría preferencia en la lista de espera», continúa.
Pero esa promesa estuvo lejos de cumplirse: «Al revisar los resultados de la postulación, nos percatamos que mi hijo se encontraba en el sexto lugar de la lista de espera, no respetándose la preferencia por contar con dos hermanos matriculados en el colegio».
El 26 de febrero, en el primer día de clases de sus hijos en el nuevo colegio, la apoderada recibió como respuesta que ya no había cupos para el tercer niño. Incluso en el mismo establecimiento le recomendaron presentar un recurso de protección contra las autoridades tanto del Mineduc como de la Secretaría Ministerial de Educación de la Región de OHiggins.
La respuesta
El 1 de abril la Secretaría Ministerial de Educación de la Región de OHiggins respondió ante los requerimientos de la Corte de Apelaciones que el trillizo se encontraba matriculado desde el 30 de marzo en el Instituto Regional de Educación. Sin embargo, que esa matrícula no contaba con asignación formal y que tampoco podía cursar sus estudios de 8° básico, debido a que no «fue solicitada ni autorizada como sobrecupo».
El 16 de abril, la abogada Magdalena Fernández Bolaños, jefa de dirección jurídica del Mineduc respondió extensamente la demanda presentada por la apoderada. Explicó que en caso que no existan cupos en un establecimiento el SAE actúa aleatoriamente, derivándolo al recinto educativo más cercano a su domicilio.
«Cabe hacer presente que la situación de no contar el niño con matrícula no puede atribuirse a una deficiencia del SAE o a un actuar arbitrario del Ministerio de Educación por el solo hecho de no haber obtenido cupo en el colegio de su preferencia, por cuanto existen otros establecimientos educacionales en su localidad con vacantes, a los que puede concurrir a matricularse directamente, con lo que se encuentra plenamente asegurado su derecho al acceso a establecimientos educacionales y al derecho a la educación».
El 26 de mayo la Corte de Apelaciones acogió el recurso de protección presentado por la apoderada. En el fallo el tribunal establece que, pese a que los organismos demandados advirtieron que dos de los trillizos fueron aceptados en el mismo colegio, dejando afuera al tercero, no enmendaron la situación. «La autoridad se limitó a invocar el funcionamiento formal del sistema, sin acreditar haber desplegado medidas eficaces, coordinadas y proporcionales para asegurar la continuidad educativa del niño», reza el documento.
Hasta el cierre de esta edición no fue posible obtener una respuesta del Mineduc.


