Asegura que desde la difusión de un video besándose con Jean-Philippe Cretton hace tres años comenzaron fuertes ataques
Acusa que hasta hoy a ella y a su círculo le escriben desde cuentas falsas enviándole insultos e inventándole delitos. Estoy aburrida, estoy cansada, sincera la hija de Francisca Imboden.
Ha sido un proceso que ha llevado en silencio. Trinidad Garcés Imboden (32), diseñadora de vestuario, modelo e hija de la actriz Francisca Imboden, se querelló por injurias graves reiteradas y calumnias contra quienes resulten responsables. Acción judicial que ya fue admitida y que se encuentra en investigación para dar con la o las identidades de los responsables de un organizado acoso por redes sociales que lleva sufriendo desde junio de 2023, cuando se divulgó un video de ella besándose con Jean-Philippe Cretton en un evento, a días de que el periodista y Pamela Díaz reconocieron el quiebre de su relación, donde aseguraron que no hubo infidelidades.
En la querella, Trinidad Garcés narra que desde ese video comenzó ‘el inicio de una persecución sistemática y maliciosa hacia mi persona' con una ‘avalancha de comentarios y mensajes altamente ofensivos' que, además del impacto personal, ‘tuvieron consecuencias directas y devastadoras en mi ámbito profesional'. Luego, comenzó a vivir acoso virtual por cuentas falsas que, semanalmente, le envían improperios hasta hoy, tanto a ella como a su círculo familiar y amistades. Pide las penas máximas de la ley.
‘Yo pensé que con el tiempo esto iba a parar. Disminuyeron los comentarios de odio de gente random, pero se crearon perfiles falsos prácticamente con el mismo nombre de usuario cada semana. Ya llevo unas 130 cuentas bloqueadas en redes sociales. Entonces, ya basta, estoy aburrida, estoy cansada', cuenta Trinidad al teléfono desde Barcelona, donde reside desde fines de 2023 luego de irse a estudiar allá.
‘Esta o estas personas comenzaron a inventar una cantidad de atrocidades sobre mí al punto de decir cosas muy fuertes, como que soy pedófila porque le daba like a una foto de alguien con un niño. En ese minuto consideré que quien esté detrás de esos comentarios es una persona enferma y que esto no se puede quedar así. Se está exacerbando el nivel de odio, hay ganas e intención puras de dañar mi imagen. No voy a aguantar que estén hablando tanta basura de mí. Soy mujer, y a todas nos han tratado de lo peor, de manera despectiva. Si la gente quiere creer que fui amante, me da lo mismo, no tengo que desmentir algo que sé que no fue, pero el punto es cuando comienzan a tergiversar cosas', sigue la diseñadora de vestuario.
‘Al principio me quedaba callada, pero comencé a contestar los mensajes porque me hicieron notar que esto es como si yo estuviera caminando por la calle y alguien atrás mío me tirara una botella de vidrio en la cabeza a cada rato, y yo sin reaccionar porque se supone uno debe estar sobre estas cosas. Y no, eso permite que por redes sociales alguien haga lo que quiera bajo un perfil falso y esto es un delito. Por eso me comuniqué con mi abogado, quien hace mucho tiempo ya me había dicho que hiciera esto (la querella)'.
Garcés durante este tiempo identificó un patrón sobre los ataques que recibe. ‘Me sigue los pasos virtualmente, sabe qué likes pongo, a quiénes sigo y dejo de seguir, cuándo comienzo a seguirlos: es una obsesión grave. Al principio, cuando pasó (lo del video), eran críticas tipo que yo era fea, que parezco hombre, que parezco trans, como si eso fuera un insulto, cosas que no me pegaban tanto. Pero hace unos dos años comenzaron estas cuentas falsas a mandarle mensajes a mi mamá, a personas españolas con las que he trabajado aquí que no tienen nada que ver con Chile'.
También atacan a sus cercanos.
‘Yo he podido avanzar gracias a terapia y medicación porque me afectó el sentirme vigilada, pero mi mamá lo pasa pésimo con esta situación. Yo me puse más práctica, y cuando le llega algo, le digo que me mande los pantallazos. Pero sí, afecta mucho, y pienso que yo no soy famosa, no soy una estrella del cine ni una cantante pop, simplemente tenía una pequeña comunidad virtual. Por lo mismo también me aislé, dejé de ir a eventos, de publicar cosas, de grabar contenidos, y me gustaba mucho mi trabajo de comunicar y ahora ojalá nadie sepa de mí porque no sé si aguanto otra vez algo así. Todas las personas involucradas siguieron viviendo su vida, entonces no entiendo por qué alguien está tan pegado conmigo. Es fuerte saber que te siguen los pasos sin saber desde dónde está mirando'.
Su enemigo es invisible.
‘Mi frustración es porque son cuentas anónimas, que en esto no hay límites para que una persona se pueda crear 500 mails y con esos 500 cuentas más, y así manda mensajes de odio, desactiva ese perfil y sigue con otro; entonces no sé con quién me enfrento. Es como si estas cuentas tuvieran un guión de lo que me tienen para decir; es como un copiar y pegar'.
¿Allá cómo está usted?
‘Vivo una tranquilidad que en Chile no tengo. Acá soy una completa desconocida y me tranquiliza que esta o estas personas (de los ataques) no están acá, que puedo ir por la calle sin que sepan con quién ando, ni que en mi trabajo sepan de esta situación'.
¿Se fue de Chile por esto?
‘No, mucha gente en su momento me comentó que yo salí arrancando y no necesito escapar de nada. Este viaje estaba planeado desde febrero de 2023 por mi vida organizada en torno a mi futuro profesional'.
¿Tiene sospechosos?
‘Uno siempre los tiene, pero no voy a culpar sin tener pruebas. He recopilado mucha información, y hay mensajes que me han llevado a creer por dónde va esto'.
En la querella, Garcés también acusa el delito de calumnias, pues entre los ataques que recibe la acusan de levantar falsas denuncias de acoso sexual, como la que realizó contra el director Nicolás López en 2018. ‘Mi denuncia no fue por eso, sino para corroborar el modus operandi de este personaje. Y así me han inventado delitos por los cuales yo debería estar en una prisión de alta seguridad, así como me amenazan con filtrar supuestos videos y fotos mías, que así como se hacen perfiles falsos me podrían hacer ese material con IA'.
Se pide oficiar a Meta y a Cibercrimen de la PDI para que colaboren en la causa (ver nota página 20). ‘Lo único que me va a dar la sensación de justicia es saber quién o quiénes son estas personas, y hacer la denuncia correspondiente con nombres y apellidos, ponerle cara a esta amargura más que cualquier compensación', cierra.


