José Zapata culpa a poste de la mutilación
Joven demoró varias horas en recuperar el órgano y luego cometió el error de congelarlo.
José Zapata iba el jueves pasado caminando de lo más tranquilo por una vereda en Llo-Lleo, cuando repentinamente tropezó. El problema fue que justo delante de él había un poste que en la parte baja tenía una pieza con borde filoso. Resultado: el joven de 18 años se cercenó la mitad de arriba de su oreja derecha.
«Por la sangre, al comienzo no me di cuenta de que me faltaba un pedazo, pero en mi casa caché lo que me había pasado», cuenta José, quien cursa cuarto medio.
Ahí partió con su mamá al hospital de San Antonio. «Me curaron, pero me dijeron que no podían hacer nada más», asegura. Recién al día siguiente, a las 8 de la mañana, la progenitora recuperó el trozo faltante y lo metió al freezer en un frasco.
«El martes fui al Hospital del Salvador, pero me dijeron que no me podían pegar el pedazo de oreja porque no iba a tener circulación y se va a morir», dice preocupado el estudiante, quien analiza acciones legales contra los presuntos responsables del poste en mal estado.
¿Pero por qué no le implantaron el pedazo de oreja a José? El doctor Patricio Andrades, cirujano plástico del Hospital Clínico de la Universidad de Chile lo explica: «Después de 12 horas es poco probable que el pedazo viva, es el tiempo que resiste sin recibir sangre. Máximo, 24 horas, pero no siempre resulta. Además, hay que mantener el trozo de cuerpo en frío, pero no en contacto directo con el hielo o congelado, porque así tú matas el tejido. Es como lo que les pasa a los alpinistas en condiciones extremas», explica.
-¿Qué puede hacer José?
-Entre seis meses y un año la herida va a cicatrizar y después puede reconstruir su oreja con una cirugía plástica. Hay múltiples opciones, pero jamás le va a quedar igual.
«Puede reconstruir su oreja. pero jamás le va a quedar igual»
Doctor Patricio Andrades, cirujano plástico


