Es el orgullo de nuestra familia, contó Nahuel tras la victoria por 3-2 de la U ante Palestino
El argentino lleva dos goles en el campeonato. Es la primera vez que lo vengo a ver jugar en este club y qué mejor, agregó Nahuel Contreras.
Rodrigo Contreras ingresó a la cancha del Estadio Municipal de La Cisterna en el minuto 60, cuando el partido parecía controlado para Universidad de Chile con el marcador 2-0 arriba ante el local Palestino. Sin embargo, el descuento de Gonzalo Tapia apenas nueve minutos después dejó el resultado en jaque para el elenco dirigido por Gustavo Álvarez.
El Tucu, por su parte, tenía una motivación extra para dejar su huella en el duelo ante los árabes. Gran parte de su familia se vino desde Tucumán, Argentina, hace un par de semanas y estuvieron presentes en el Nacional cuando anotó su primer gol en el Torneo Nacional ante La Serena. Este sábado, eso sí, contó con otro invitado de lujo, su hermano Nahuel, quien es un par de años mayor y una copia casi idéntica al crack de la U.
La barra familiar de Contreras, compuesta por su hermano Nahuel, su mamá Andrea, su mujer Charo y su hijo Fran, estuvieron a punto de celebrar en el minuto 89 pero al final contuvieron el grito de gol tras ver cómo su zurdazo se iba apenitas desviado del palo izquierdo del portero Sebastián Pérez. Era el calentamiento para lo que vendría después.
Contreras aprovechó un pase largo y le ganó las espaldas a todos los defensas de Palestino antes de emprender carrera en solitario hacia el arco rival. Definió con un toque sutil ante la salida del meta Pérez y de inmediato se fue corriendo hacia la tribuna donde estaban sus familiares para dedicarles la conquista. Ellos, por su parte, saltaban de alegría y grababan el festejo del regalón del clan.
«Soy el hermano mayor del Tucu. Hace mucho rato que no lo veía acá así que vine a visitarlo. Estoy muy contento por su gol, siempre que voy a verlo en los clubes que estuvo pudo convertir. Es una emoción muy grande, estoy orgulloso de dónde está, en este club tan grande. Ahora queda que pueda empezara a demostrar con goles, que es lo más importante», contó Nahuel Contreras, todavía en éxtasis, tras el partido.
El tanto del ex atacante de Everton sirvió para amarrar la victoria ya que el posterior descuento de Junior Marabel en la última jugada quedó sólo en anécdota para el 3-2 definitivo. El pitazo final del árbitro Diego Flores fue música para los oídos del Tucu, quien nuevamente corrió hacia la tribuna, esta vez para regalarle la camiseta del partido a su hermano.
«Es la primera vez que lo veo jugar por la U. Me tocó ir a Viña cuando estaba en Everton, pero me pone muy contento saber que lo vine a ver, convirtió y además me regaló la camiseta», reveló su hermano Nahuel mientras enseñaba la prenda azul.
¿Cómo apoyan a Rodrigo cuando no le toca jugar tanto, Nahuel?
«Nosotros le damos el apoyo siempre, es el orgullo de la familia, de todos nosotros. Sabemos que esto es fútbol, él va a esperar su oportunidad, demostrando con lo que sabe, con los goles. Y también siendo la persona que es: buen compañero, buen futbolista y gran profesional. Sé que poco a poco lo va a ir demostrando y ganando un lugar».
¿Alguna anécdota de hermanos creciendo en Tucumán?
«Vivíamos donde mi abuela y con mi abuelo, quien fue futbolista en Tucumán. A mi abuela le rompíamos todas las plantas con la pelota porque Tucu ya era un loco por el fútbol desde chiquitito. Armábamos pelotas con lo que fuera, revistas o gacetas y nos poníamos a jugar. Mi abuela se desesperaba porque mi hermano le destrozaba todas las plantas».


