La incorporación de tecnología Inverter potenció sus cualidades
«El calor desde octubre, aunque este año ha estado más fresco, es bien potente, como que se forma un microclima en este sector del norte de Santiago. Decidimos entonces gastar un ahorro de un millón de pesos que teníamos para colocar dos aires acondicionados de pared (tecnología split, con condensador externo y el evaporador interno) para evitar el ruido que hacen los portátiles», dice Carolina Ibarra que hace un año realizó la inversión en su casa ubicada en Valle Lo Campino, en Quilicura.
Su temor, eso sí, era que aire acondicionado le iba a incrementar el costo de la electricidad, pero el instalador le aseguró que la tecnología inverter que está reemplazando a los equipos tradicionales, llamados on/off, ayuda a que el valor de la cuenta de la luz no se dispare. «Hubo un aumento, pero no fue tan importante para el beneficio de mantener fresca la casa: si pagaba 40.000 mensuales promedio (viven cinco personas en su hogar) ahora pago 55.000 pesos promedio, pero lo bueno es que los uso de calefactores en invierno y ya no utilizamos la Toyotomi. Me ahorro el gasto de la parafina en invierno y eso es un tremendo ahorro que no he calculado», cuenta Ibarra.
El jefe de venta de las marcas Shot y Gree, Jorge García, dice que los aires acondicionados ahora se venden todo el año porque no solo enfrían, sino que también calefaccionan y en ese cambio ayudó la tecnología Inverter con «un ahorro de entre 35% a 45% energía frente a los equipos tradicionales o on/off. Lo más probable es que en un futuro, cuatro, cinco años más, las marcas solo ofrezcan Inverter», dice.
Esta tecnología se trata de un compresor que va regulando la temperatura que necesita un espacio para entregar frío o calor y eso permite una mayor eficiencia energética. «Ajusta la capacidad, según la necesidad térmica del recinto, operando potencia parcial durante el día, con eficiencias muy favorables respecto a los convencionales on/off», explica Rodrigo Paillaqueo, académico de la Universidad de Santiago, experto en climatización.
El on/off, en cambio, arranca y se detiene para climatizar y cada partida es un consumo eléctrico y eso además de gastar más produce una vida útil menor que el invertir que tiene esa capacidad de tener una sola partida y ajustarse a las condiciones a una temperatura confort enseguida.
Los equipos inverter arremetieron hace unos cinco años en el mercado y comenzaron con diferencias de hasta 200.000 pesos respecto a un equipo normal, pero esos costos se han ido estrechando. Pierre Dreano, gerente de Productos HVAC de Midea Carrier Chile, asegura que actualmente la diferencia va desde $70.000 para un equipo de 9.000 BTU, que significa que cubre hasta 20 m2. Agrega que por el ahorro de energía que entrega versus uno tradicional, la inversión se recupera en aproximadamente en un año.
El ejecutivo asegura que los equipos Inverter no requieren una instalación eléctrica más robusta: «Al contrario, los equipos Inverter no tienen las bruscas alzas de amperaje que tienen los equipos on/off al arrancar su compresor. Los más comunes consumen un máximo de diez amperios, por lo que un enchufe estándar de casa es completamente adecuado para su funcionamiento. Siempre se recomienda recurrir, eso sí, a profesionales del aire acondicionado que sabrán aconsejar sobre la necesidad de adaptar la instalación eléctrica», expresa.
García suma otra gran cualidad y es el bajo nivel de ruido que emite el compresor con esta tecnología y esa ventaja se refleja de mayor forma en los aires acondicionados portátiles: «Al mantenerse con niveles bajos de trabajo y con solo una partida emiten mínimo ruido (20 decibeles aproximadamente), lo que no pueden hacer los equipos normales por sus constantes arranques», finaliza García.




