Mayal Granel va a cumplir ocho años
El 70% del catálogo de esta tienda, ubicada en la comuna de Maipú, corresponde a productos a granel y el 30% restante a envasados.
La historia de los dueños de Mayal Granel comienza como la de muchos otros emprendedores: un despido de una empresa, ganas -y también necesidad- de cambiar el ritmo de vida para atender las necesidades de los hijos, además de una planificación que se resume de buena manera con la frase «tirarse a la piscina».
Claudia Moreira, una de las dueñas, relata esos inicios poniendo como fecha clave fines del año 2017. «Ahí es cuando mi marido Juan Pablo Silva, que estudió comercio exterior- se quedó sin trabajo. Por otra parte yo, como profesora educación física, tuve que dejar mi trabajo al llegar nuestra segunda hija, que nació con fisura labial palatina y que necesitaba mucha atención y cuidado. Mi opción fue dedicarme al yoga, lo que coincidió también con un cambio de alimentación que estábamos haciendo como familia».
La complicada búsqueda en su comuna (Maipú) de productos que se acomodaran a la nueva dieta hizo pensar a Claudia que podía haber ahí una oportunidad de negocios. «¿Por qué no nos dedicamos a vender frutos secos?, le dije a Juan Pablo. Y pensé también que lo tendríamos que hacer a granel, como una forma de ayudar al consumo consciente y evitar los envases plásticos. De eso pasaron solo algunos meses, de marzo al 21 de agosto (del año 2018), cuando abrimos la tienda. Fue un tremendo piscinazo el que nos tiramos».
En general, las tostadurías destacan por su decoración, su mobiliario y los dispensadores que tienen. ¿De qué forma trabajaron ustedes la parte estética del local?
«Estuvimos mirando negocios de otros países y el tipo de dispensadores que vendían, que en su mayoría van como colgados y son de gravedad. Curioseando por distintas partes, llegué a una tienda en España donde había muebles a piso, con varios cubículos donde se ponen los productos y una tapa transparente, como una ventana. Se los mostré a Juan Pablo y él dijo que los podía hacer. Con la ayuda de mi papá y mi suegro los armó, lo que complementamos con una repisa en la que tenemos frascos de vidrio con productos como hierbas, por ejemplo».
En cuanto a su catálogo de productos, Claudia Moreira dice que el 70% corresponde a productos a granel y el 30% restante a envasados. «Entre lo primeros destacan frutos secos, semillas, legumbres, diversas harinas, frutas deshidratadas, aceite de oliva, pasta casera y algunos chocolates. Dentro de los envasados, en tanto, destacan la miel, productos libres de gluten, estevia, mantequilla de maní, té, encurtidos, algunos alimentos congelados y una línea de cosmética natural».
¿Y qué elementos diría que distinguen a su negocio?
«Son varias cosas. Una de nuestras principales preocupaciones ha sido tener solamente productos de gran calidad y muy frescos. Nosotros tenemos una tostadora en la que Juan Pablo tuesta las almendras y avellanas, también muele el trigo y hace harina tostada, algo que la clientela valora mucho. Por otra parte, nuestra atención es muy cercana, hay un vínculo con las personas que llegan a comprar y respondemos dudas sobre los alimentos que tenemos y sus características. Junto con eso, siempre hablamos de Mayal Granel como una tienda familiar. Si bien la partimos con mi marido, en el camino se incorporó mi papá y luego una prima, y hay personas que trabajan acá con las cuales hemos construido un vínculo muy cercano y hoy casi son como de nuestra familia».
Mayal Granel
Contacto: Claudia Moreira
Mail: [email protected]
Teléfono: +56 9 3038 6704
Instagram: @mayalgranel


