Un gran árbol permite que los residentes cuenten con la privacidad necesaria
La tina está situada sobre una antigua jardinera, que hoy está cubierta de porcelanato.
El ingeniero comercial Francisco Cepeda (33) hace un tiempo compró un departamento del año 71 en Vitacura. Se trata de una unidad que estaba en buen estado, pero que necesitaba un buen fashion emergency. Como es corredor de propiedades, está acostumbrado a visitar casas todas las semanas. Veía que sus clientes tenían baños grandes, pero con ventanas muy chicas. Por eso quiso hacer algo completamente diferente a lo que todos tienen, dando de baja una de las cuatro habitaciones del inmueble que adquirió y transformarlo en un baño mucho más grande y con ventanales amplios.
«Se puso una tina sobre una superficie y se dejó un baño bien llamativo, para que sea un enganche para un futuro cliente que quiera vivir en ese departamento. De hecho, la remodelación terminó a mediados del año pasado y apenas publiqué la propiedad se arrendó de inmediato. Luego me gustaría ponerlo en venta por 15.500 UF», precisa el dueño de la corredora Tu Casa Mi Casa.
¿Siempre se pensó sin cortinas?
«Sí. Tiene un gran árbol frente al departamento, dando mucha privacidad al baño. Nadie de ningún balcón lo puede estar mirando de otro edificio. De la calle tampoco se ve. Cuando uno está en este espacio, solo se ve el verde de los árboles. Uno se tiene que asomar a la ventana para ver pasar una persona El departamento queda en el quinto piso».
La transformación
Matías Puelma fue el arquitecto encargado de llevar adelante dicho proyecto. Comenta que prácticamente dieron vuelta la distribución de la casa: antes el pasillo era recto, uniendo las tres habitaciones y los dos baños. Pero se hizo una suerte de recoveco para agrandar los baños (la casa quedó en dos habitaciones y tres baños).
«Unimos las últimas dos habitaciones para dejar un dormitorio principal, con un walking clóset grande y parte de la segunda habitación lo hicimos un baño. Fue un baño totalmente inventado. La antigua habitación tenía 14 metros cuadrados: 9 metros cuadrados se destinaron para el baño y el resto para el clóset, ya que quería de mucho espacio para guardar su ropa», detalla.
¿Tuvieron que cambiar todas las cañerías?
«Sí, queríamos renovar todo de cero. Tuvimos que sacar el piso parquet, sacar todas las cañerías antiguas e instalar unas nuevas de cobre para el paso de agua. También se usó PVC para descarga. Después volvimos a poner el piso, pero esta vez de porcelanatos. El walking clóset que se instaló tiene como un peldaño, por ahí pasan todas las cañerías».
¿Por qué se diseñó en altura?
«Pasa que antes ahí había una jardinera, que es un espacio para poner plantas. De hecho, eso era parte de la terraza. Pero se optó por eliminar la terraza y ampliar los dormitorios. Con ello pudimos correr las ventanas, dejándolas casi al borde del edificio. Como la jardinera quedó dentro del departamento, decidimos eliminarla como jardinera, revistiéndola con porcelanato. Construimos unos peldaños para subirse a esa zona».
¿Por qué no la eliminaron? Igual le da onda la altura
«No lo podíamos hacer. Uno, por un tema de costo; dos, porque podía influir en la estructura del edificio. Tratamos de tocar lo menos posible la estructura del mismo. De hecho, no intervenimos ningún muro estructural».
Y esto de que no tenga cortina…
«La idea original siempre fue sin cortina. Tiene unos árboles que tapan la vista. Tampoco tiene edificios de frente, pero si alguien quisiera ponerle cortina podría hacerlo, aunque no es necesario. Francisco quería una vista despejada: no quería ventanas empavonadas».
¿Cuál es la experiencia de bañarse así?
«La idea es que por las noches las personas puedan disfrutar de las luces de la ciudad, del cielo y la vista a las estrellas. Francisco quería un baño como para relajarse en las noches».
9 metros cuadrados destinaron para el baño.


