¿Cuáles arreglos posponer y cuáles no, después del terremoto?
Ingenieros calculistas aseguran que hay algunos daños que podrían agravarse con la tan esperada réplica.
«Hay que hacer ingeniería forense para saber qué le pasó a la casa o al departamento. Hay grietas que se pueden reparar rápido. Se pica y se parcha. No hay apuro. Pero con grietas mayores se debe investigar», postula el ingeniero civil Eduardo Santos.
Un buen consejo si pensamos que aún muchos chilenos viven en casas o departamentos agrietados, con el techo medio curvo, con barandas sueltas. ¿Vale la pena arreglar, si se supone que aún puede sacudirnos alguna réplica?
El calculista evalúa a diario proyectos de construcción y viviendas dañadas por el terremoto. «Lo importante es que no todo es urgente de reparar, porque los edificios son muy nobles», dice.
Su colega, el ingeniero Alfonso Larraín, el hombre que midió cada milímetro de la torre Titanium, acota: «Si lo pilla un nuevo terremoto con grietas importantes en su casa o departamento, éstas se van a seguir dañando y la estructura va a tener problemas».
Sabias palabras del ingeniero a cargo del rascacielos chileno que mide 190 metros de altura, al que apenas se le averió una cañería el 27 de febrero último.
Larraín, como buen técnico, apunta a que las grietas de 0 a 0,4 milímetros, que es más o menos el espesor de un pelo, no necesitan reparaciones urgentes. Se pueden tapar con un producto elástico, en base a poliuretano.
Sin embargo, a las fisuras de 0,5 milímetros hasta un milímetro hay que inyectarles resinas epóxicas a presión, detalla el ingeniero, porque, de no hacerse este procedimiento, se corre riesgo de oxidación de la armadura, un tipo de estructura de la vivienda.
«Las grietas mayores a un milímetro son más peligrosas y hay que hacer un estudio estructural del problema. El ingeniero de la obra debe decir qué hacer en ese caso. Si la tabiquería es liviana, es menor el riesgo», comenta Larraín.
Recuadro :
-Acero versus hormigón
«Edificios chilenos son más robustos»
Eduardo Santos plantea que los edificios desalojados por fallas pueden repararse, para que sean usados nuevamente, o demolerse.
«En Chile solo existe tecnología para demoler edificios de cuatro o cinco pisos (con retroexcavadoras). Pero la demolición de construcciones de 20 pisos se hace con implosiones controladas (hacer explotar el edificio desde dentro)», precisa el calculista.
Según él, estas implosiones solo se ven en las películas. Además, menciona que las construcciones estadounidenses son hechas de columnas, acero y vigas, mientras que las chilenas son de muros de hormigón. La diferencia sería que los edificios nacionales son más robustos estructuralmente.
-Datos de Eduardo Santos
Tabiques: «Algunos pueden estar sueltos y revisten peligro si caen sobre una guagua o niño. Los muros no se caen porque van afirmados con la altura del edificio. Si un tabique tiene una grietecita chiquita en la puntita, puede arreglarlo en 20 años. No es urgente».
Cielos falsos: «Hay que repararlos rápido, porque pueden caer sobre la gente».
Losas: «Muchas losas quedaron con oscilaciones, con curvas. Se doblaron y quedaron un poco chuecas. Eso se puede posponer».
Calefacción: «En los edificios nuevos, los calefactores de agua caliente están instalados en el techo. Si se rompieron los soportes con el terremoto, es posible que se filtre el agua caliente a las escaleras y ascensores. Hay que repararlo rápido».
Ascensores: «Hay que hacer muy buena revisión de los rieles de los ascensores. El ascensor se puede caer aún a tres meses del sismo».
Barandas: » Hay que arreglarlas y no a lo chasquilla. Hay que repararlas bien».
-Para investigar ciertas grietas hay que hacer un trabajo forense.
-Las barandas no pueden esperar.


