Paloma Freyggang hizo podio embarazada en bodyboard: tercer lugar en el Latin Girl Arica Prime 2026
La iquiqueña de 44 años compitió con seis meses de embarazo. Adaptó su forma de correr olas y eligió no arriesgar más de la cuenta.
Paloma Freyggang no compitió como siempre, no arriesgó como siempre ni remó como siempre. Y aun así logró uno de los podios más especiales de su carrera.
La iquiqueña, referente del bodyboard nacional, logró el tercer lugar en el Latin Girl Arica Prime 2026 este fin de semana, después de Constanza Soto y Viviana Araya. La gracia es que lo hizo con una panza de seis meses de embarazo.
«Estoy embarazada de seis meses, así que me lo estoy tomando súper relajado, sin presiones y sin arriesgarme más de la cuenta», dijo Paloma tras participar en la competencia.
Estuvo en Arica con Maya, su hija de 7 años, y con Omar, su pareja. Ellos le dieron ánimos desde tierra firme y estuvieron atentos a cada paso dentro y fuera del agua, donde su cambio ha sido evidente.
«He tenido que dejar varias olas de lado y correr olas más fáciles y seguir disfrutando del deporte. Para mí es súper importante y es muy difícil estar afuera del agua. Entonces igual me he metido igual porque creo que me hace peor no meterme, aunque sea haciendo olas más suaves. Físicamente, me he sentido súper cansada. Me cuesta agarrar las olas con la velocidad que lo hacía antes, pero es súper bonito disfrutar el deporte de otra manera. Me falta el aire, voy más lento», agregó.
Entendiendo que en el bodyboard debe estar apoyada boca abajo sobre la tabla, tuvo que adaptar todo en el agua y modificar la postura para no afectar al ser humano que crece en su vientre. «Tengo que remar diferente, con la tabla más abajo, y subirme recién cuando corro la ola. En condiciones normales uno rema con todo arriba. Ahora no puedo, ahora nado muy lento», explicó Freyggang.
También cambió las maniobras: «He optado por no hacer rollos ni maniobras donde uno cae fuerte arriba de la tabla. Tampoco me he arriesgado en las secciones de abajo, cerca de las rocas. Sé que me puede costar demasiado caro, así que no voy a arriesgar más de la cuenta».
La decisión de seguir en competencias no fue improvisada: «Me asesoro con el ginecólogo que llevó mi primer embarazo. Me dijo que puedo seguir practicando, pero adaptando y bajando los riesgos. Va a llegar un punto en que no será recomendable apoyar la guatita en la tabla y ahí veremos cómo seguimos».
A nivel emocional, entrar al agua ya no es lo mismo para ella: «Ha sido súper diferente. Siempre existe esa aprensión, ese temor que creo que toda madre siente. Cuando uno quiere tener una guagua quiere hacer todo lo posible para que todo salga bien».
Por supuesto, contó que su próxima descendiente será niña: «Otra sirena».


