Humberto Verdejo, PhD en ingeniería eléctrica, hizo el cálculo para 20 comunas
Un ejemplo: un cliente de Chilquinta en Valparaíso tendrá un descuento de $3.479 y uno de Enel de Las Condes de $3.279.
Devoluciones de entre 4% y 5,7% en sus cuentas mensuales de luz son las que recibirán los clientes de las empresas eléctricas desde enero hasta junio del próximo año, en respuesta a los errores en el cálculo de las tarifas eléctricas cometidas por la Comisión Nacional de Energía (CNE) y la empresa Transelec dadas a conocer recientemente. El cálculo lo hizo el PhD en energía eléctrica y académico de la Usach, Humberto Verdejo, para las 20 comunas más pobladas de Chile, en base a un consumo de 180 Kwh y otro de 250 Kwh. El primero es el consumo tipo en que se basó el ministerio de Energía para calcular las devoluciones, dadas a conocer el lunes, y el segundo en base a un consumo promedio de un hogar de cuatro personas. En el caso del consumo de 180 Kwh, la devolución porcentual va entre el 4% de la cuenta que tendrá un cliente de Desa en la comuna de Arica y el 5,7% que tendrá uno de Enel de La Florida. En el caso del consumo de 250 Kwh, la devolución porcentual se mueve entre el 4,1% que tendrá un cliente de Desa en la comuna de Arica y el 5,6% que tendrá uno de Enel en Maipú.
En dinero, para el caso de los 180 Kwh, el rango de la devolución va entre los $2.361 que tendrá un cliente de Enel en La Florida, y los $2.505 de uno de la misma compañía en Viña del Mar. Cuando el consumo es de 250 Kwh, los descuentos van entre los $3.279 de un cliente de Enel de Las Condes, y los $3.479 de uno de Chilquinta de Valparaíso (ver tabla).
Verdejo aclara que el ejercicio se hizo en base a las tarifas actuales, ya que aún no salen las definitivas del primer semestre de 2026, y que puede haber diferencias con las devoluciones efectivas, pero que no serán sustanciales. Es importante además considerar que la devolución se incrementa según el consumo y la diferencia con los $2.000 de devolución estimados por el biministro de Economía y Energía Álvaro García el lunes radica en que esta última cifra no incluía el IVA.
«La devolución corresponde a dos efectos directos en la tarifa. El primero es debido a la doble aplicación del IPC a la componente de energía en la facturación sobre la deuda que tienen los clientes por el congelamiento de las tarifas (US$115 millones) en 2019. El segundo corresponde al sobrecosto de US$135 millones en los cargos de transmisión que han sido pagados por todos los clientes entre 2020 y 2025. El origen de este monto es una autodenuncia que realizó la principal transmisora del país ante la CNE», explica Verdejo.
Mal cálculo
En cuanto al origen y responsabilidad de los dos errores tarifarios, Rodrigo Castillo, director del Magíster en Regulación de la U. Adolfo Ibáñez, y exdirector ejecutivo de la Asociación de Empresas Eléctricas, plantea que son casos muy diferentes. «El primero se debe a la aplicación del IPC para operaciones no reajustables que, por lo tanto, ya consideran el IPC. Ese error metodológico, que por lo que hoy día sabemos viene desde 2017, tuvo este efecto de sobrepago o sobrecálculo de la tarifa del factor de energía dentro de la cuenta. En este caso, por lo tanto, yo te diría que la principal responsabilidad corresponde a la CNE y no al ministro de Energía, que está obligado a dictar el decreto tarifario en base al informe de dicha comisión».
«El segundo caso se debe a que en 2016/17 cambió la ley de transmisión y se creó el Coordinador Eléctrico Nacional. Debido a esto hubo que migrar una enorme cantidad de datos al coordinador, y en esa migración masiva de datos se produjo el error. En este proceso de migración indudablemente la responsabilidad es de la empresa Transelec, pero esta actuó de buena fe, porque se autodenunció cuando se dio cuenta», agrega.
En cuanto al sistema de tarificación, Castillo plantea que se ha complejizado mucho. «Además, nos hemos llenado de parches que se deben al congelamiento de tarifas de 2019, que es una cosa atípica que ha generado gran parte de estos problemas. A eso se deben agregar las demoras en los decretos tarifarios que se han vuelto una costumbre, entre otras cosas», señala.



