Eran cerca de las 3:30 de la madrugada del jueves cuando una señora de 70 años que vive sola en una casa de La Reina se despertó abruptamente por unos ruidos que sintió en su ventana, seguidos de unas sombras. Pronto se dio cuenta que se trataba de un asalto.
Según contó a la fiscalía, la mujer se escondió en el baño de la casa, comenzó a golpear las paredes y a pedir ayuda. Un adolescente la sacó del baño y la condujo al dormitorio donde había otros dos jóvenes, uno de ellos con una pistola en la mano.
Los gritos despertaron a sus vecinos de la casa de al lado, un hombre de 67 años y su hijo. La persona mayor tenía un revólver en su pieza, lo tomó y salió al antejardín de su casa.
De acuerdo con la declaración de este señor, cuando vio a dos jóvenes que asaltaban a su vecina, hizo dos disparos al aire para ahuyentar a los delincuentes. Pero unos segundos después salieron otros dos jóvenes, uno de los cuales lo amenazó con un arma de fuego. Solo entonces, declararía, le disparó en dos oportunidades, para defenderse.
Los asaltantes arrancaron en un vehículo, pero minutos después llegaron a un Sapu de Peñalolén donde dejaron a un joven de 15 años quien habría recibido un disparo por la espalda que le terminaría causando la muerte.
Por este desenlace, la fiscalía formalizó al vecino de La Reina por homicidio simple y por porte ilegal de arma de fuego, porque el revólver no estaba inscrito a su nombre, aunque sí lo estaba de su madre. Cuando lo heredó, no hizo los papeles para inscribirlo.
Como no tenía antecedentes penales, colaboró con la investigación y porque presumiblemente este caso derive en legítima defensa, el imputado quedó con arresto domiciliario total.


