Espero que el estadio sea así siempre, dijo el emocionado King
Bajó de un helicóptero y montó a caballo ante la hinchada. No sé si en otra parte del mundo sea igual, expresó.
Un gallito asomó en la garganta de Arturo Vidal cuando intentó agradecer a los 35 mil hinchas reunidos en el estadio Monumental para corear su nombre en la bienvenida de Colo Colo al crack. El volante no pudo aguantar las lágrimas que hicieron gritar aún más fuerte a la hinchada.
«Espero que el estadio sea así siempre y ojalá levantar otra Libertadores, ¿por qué no?», dijo el King, cuando la emoción, finalmente, lo dejó enhebrar palabras.
Fueron sus últimas expresiones a la fanaticada antes de empezar a repartir balones y disparar camisetas a las tribunas y cerrar así un día que el mismo futbolista confesó que fue difícil, porque el nerviosismo lo hizo dormir poco la noche anterior y le provocó dolor de estómago matutino.
Temas tropicales a cargo de las bandas Amerikan Sound y La Mary Cumbia de Barrio precedieron la aparición fantasmal de un jinete con capa que dio dos vueltas olímpicas en la aporreada cancha del Monumental. Poco después, Vidal emergió del helicóptero CC CEX que se posó en el descolorido césped del estadio colocolino y el público explotó.
Un pasillo de honor con los capitanes de las divisiones inferiores recibió a Hugo González, primer entrenador del King, que terminó convertido en valet, poniéndole una capa al futbolista.
Después fue el mismo Vidal quien montó el caballo y posó con corona y espada, antes de dar una vuelta alrededor de la cancha arriba del animal.
«Lo preparó la gente de Colo Colo. Saben que me gustan mucho los caballos. Me sentí muy cómodo. Fui el primero en andar a caballo en la cancha del Monumental. Feliz, jajajá», explicó más tarde el jugador sobre su cabalgata aunque, en realidad, fue el segundo.
También precisó su oferta de ganar la Copa Libertadores. «Me hago cargo de mis palabras. Siempre lo he hecho. Claramente, hay dos opciones: ganar o no ganar. He ganado muchas copas en mi vida y no creo que lo hubiese hecho sin esta personalidad. Si no se da, asumiré por qué no se dio. Pero me tengo confianza, creo en mí y en mis compañeros», aseguró.
«Fue maravilloso que el estadio haya estado lleno. No sé si en otra parte del mundo sea igual», comentó.


