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FOTO 1
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Título/Pie de foto: El espectáculo mostró momentos perdidos de la historia de Chile.
FOTO 2
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Autor de la Foto: ANDREA MATURANA
Título/Pie de foto: El disco estaba hecho de madera y fierro.
Pesaba 300 kilos y lo movieron entre 8 personas
Fue parte de «El gramófono, los surcos de la memoria», show de cierre del Festival Santiago a Mil.
Natalia Bobadilla Z.
Eran pasadas las 21 horas, cuando anoche, en medio de la Plaza de la Constitución aparecieron ocho hombres empujando un vinilo gigante. Un banda con seis músicos en vivo acompañaba la escena, mientras movían el enorme objeto hasta una tornamesa de las mismas dimensiones.
El disco gigante fue el protagonista de «El gramófono, los surcos de la memoria», el espectáculo de cierre del Festival Santiago a Mil, dirigido por Martín Erazo (La Patogallina) e Ignacio Achurra (La Patriótico Interesante), que fue presenciado por cerca de 5 mil personas. «Está hecho de madera y fierro. Mide 4 metros y medio de diámetro. Y debe pesar unos 300 kilos por todo lo que nos cuesta moverlo. La tornamesa es de unos 7 metros», detalló Erazo sobre el megavinilo.
Los actores, sin diálogos, dieron vida a los personajes que mostraron momentos perdidos de la historia de Chile. El elenco lo completaron los nueve técnicos que estuvieron a cargo de los efectos especiales (agua, nieve y explosiones) y de mover el vinilo y las otras estructuras móviles de la escenografía.


