Al menos ya filosofan sobre temas país en conjunto
En un pasillo sin brillo del segundo piso del Senado, Fulvio Rossi y Marcelo Díaz cautivan a la prensa. No por lo trascendental de las ideas que expresan, sino por el morbo de verlos juntos tras los dramas que tuvieron, derivados de la intención de ambos de convertirse en los capos máximos del Partido Socialista.
Critican al proyecto que entrega más recursos al Transantiago por considerarlo discriminatorio para las regiones. Se llevan el amén en todo, como en los tiempos en que pedían a coro la salida de Escalona del trono socialista. «Siempre he dicho que el diputado Díaz es un gran amigo, más allá de las diferencias, uno lo que pretende es recomponer las relaciones. Lo invité a mi cumpleaños (es hoy)», dijo Rossi.
Atrás parece haber quedado la época en Díaz botaba espuma por la boca luego de que Rossi le quitara respaldo a su candidatura a presidir el PS, en desmedro de la de Osvaldo Andrade.
-Diputado Díaz, ¿volvieron a ser yuntas?
-Bueno, estamos en un tema que nos interesa a ambos, somos los dos parlamentarios de regiones. Nos parecía importante expresar ese planteamiento.
-Eso en el discurso formal, ¿pero en la interna?
-No, no, si eso es, si esto es así, las cosas que pasaron, ya pasaron. Hoy tenemos la responsabilidad de colaborar en la dirección del Partido Socialista.
-Rossi lo invitó a su cumpleaños.
-Sí, pero voy a estar fuera.
-Mande regalito, más que sea.
-No, no necesita regalo, jaja.


