Lily Pérez fue clave para los tres días feriados y amurró a la Derecha
La rubia le había advertido a la ministra del Trabajo que si no mejoraba su propuesta, ella la rechazaría.
Cuando a Lily Pérez se le mete algo en la cabeza, no hay quién la haga cambiar de opinión a la hora de votar. Poco le importa si el proyecto es de la Concertación o del gobierno. Si ella estima que es malo, vota en contra aunque le revienten el teléfono a llamados. Eso lo sabe muy bien la ministra del Trabajo, Camila Merino, quien terminó viendo cómo el proyecto de feriado que presentó La Moneda terminaba en el tacho de la basura. Y la senadora dice que hace dos semanas le había advertido a Merino su posición.Con la ministra damnificada y tratando de explicar por qué dos días de feriado irrenunciable extra (19 y 20 de septiembre) son perversos para el país, Pérez se dejó querer por los trabajadores del comercio que presenciaron el debate en el Senado y que luego la ovacionaron.
«Voté en contra del gobierno, porque su proyecto de feriado irrenunciable para el 18 se manejó mal. Tengo muchas críticas al respecto y así se lo manifesté en privado y a quienes corresponde», cuenta Lily.
-¿Le llegó reto por esta desobediencia?
-A mí jamás me han retado. Sí me han llamado muchas veces, pero nunca me han tratado de obligar a nada. Menos cuando saben que eso es lo peor que pueden hacer conmigo, ja.
-¿Ni aunque se trate del Presidente?
-El Presidente jamás lo ha hecho. Siempre ha respetado mis decisiones y esta vez no hizo ninguna excepción. La gente me conoce y sabe que siempre voto en confianza. A mí me importa mi elector antes que todo y se lo hago saber cada vez que puedo.
¿Lily Presidenta?»La Moneda no ayuda a la felicidad»
Aunque jura y rejura que no quiere ser Presidenta, el subconsciente traicionó a Lily mientras estaba en un programa de Canal 13 Cable. Bastó que le preguntaran quién no podría faltar en su eventual gabinete para que ella respondiera: «Francisco Chahuán». Ayer, sin embargo, se rió del lapsus y dijo que «no me veo como Presidenta, al menos no por ahora, que estoy feliz como senadora».
-¿Ni un poquito?
-No. Además, La Moneda no ayuda a la felicidad. Yo diría que hay cierta incompatibilidad.


