La apacible vida de Luis Musrri en el desierto
El técnico de Cobresal, que hoy enfrenta a la U, encontró un nuevo amigo en el norte: el computador. Me hice fanático de Facebook, confiesa.
Es mediodía en El Salvador y no se habla de otra cosa en este campamento minero que de la kermesse que se organiza todos los años en pleno centro, a una cuadra del único supermercado del lugar. La mayoría de quienes habitan en esta localidad se acercan hasta el recinto para disfrutar de una tarde distinta a la que suelen vivir durante gran parte del año, en que la lotería se roba la película.Aunque varios jugadores de Cobresal le preguntan tras la práctica sabatina si se dará una vuelta por el lugar, Luis Musrri prefiere partir con su señora al desierto.
«Me habían hablado de una laguna muy linda hacia el sector de la frontera cordillerana y realmente es un lugar precioso. Así que ahora daremos el paseo con mi mujer que vino de visita», relata el técnico, que a bordo de su convencional Mitsubishi decide probar suerte por los empinados caminos de la zona, antes del duelo frente a Universidad de Chile (16 horas), suspendido en la fecha 18 por la participación azul en la Copa Libertadores.
Acostumbrado al trajín de la capital, más allá de que buena parte de su vida la disfrutó en Peñaflor, el ex capitán de la U ha tenido que adaptarse a una vida totalmente distinta, donde el encierro en su hogar ha pasado a formar parte fundamental de su rutina.
«Muchos días sólo salgo al estadio para entrenar y después me refugio en la casa, sentado frente al computador o viendo partidos en televisión. Por suerte tengo el canal de carreras de caballos», reconoce el actual entrenador de Cobresal, que desde que llegó a El Salvador ha cambiado totalmente sus hobbies: «Ahora me gusta mucho Facebook, por ejemplo. O empiezo a diseñar mis propios programas de fútbol. Acá no hay recursos para comprar uno, así que me las ingenio para analizar de forma sui generis algunos partidos».
-Tus amigos se reirán cuando sepan que estás hecho un computín.
-Pero es que tienes que adecuarte a todo. Si vieras cómo desmenucé a Universidad Católica antes de la victoria de la semana pasada. Vas viendo cosas en Internet y luego las adaptas.
-¿En algún momento te aburres del computador o la tele?
-Ahí me voy al supermercado. Y echo pocas cosas al carro para volver en la tarde.
-¿Cómo?
-Sí, puede parecer medio extraño, pero al ser uno de los pocos paseos que tengo, trato de hacerlo dos veces al día. Entonces, nunca me verás echar más de diez cosas al carro. Así tengo una excusa para volver. Y si no, me adentro en el desierto buscando algún lugar pintoresco.
-¿No sales a comer afuera?
-Después del entrenamiento nos juntamos en una casa con el resto del cuerpo técnico y comemos algo juntos. Es difícil que vaya a un lugar público. Además, acá no hay muchos restaurantes. Los panoramas no abundan.
-¿No te recuerda tu paso por China, donde pasabas en el hotel cuando no entrenabas o jugabas?
-Era distinto porque ahí estaba con mi familia. Ahora vine solo, aunque mi hermano es el preparador físico, pero él vive en otra parte. Por suerte me vino a acompañar unos días mi mujer. Pero he pasado casi todo el año solo, en una casa donde pueden vivir diez personas cómodamente.
-¿No te han dado ganas de irte?
-No. Es que sabía a lo que venía. Tenía ganas de salir de Santiago, cambiar de aire. Acá no tienes algunas cosas, pero ganas en tranquilidad para trabajar, en seriedad. Acá no te falta nada. Y eso hace que muchas otras cosas pasen a segundo plano.
«Muchos días sólo salgo al estadio para entrenar y después me refugio en la casa»
El entrenador sigue sumando experiencia
«La verdad es que ya no me quita el sueño dirigir a la U»
El ex capitán azul prefiere seguir creciendo como DT y prepararse para cuando llegue su momento en el cuadro universitario.
A sí como Luis Musrri luce orgulloso su currículo como jugador de Universidad de Chile, donde se alzó cinco veces campeón nacional, como técnico su estadística enfrentando a los azules es lamentable: un empate en siete compromisos, tomando en cuenta sus campañas en Melipilla y Palestino.
«Espero que esta vez se corte la racha. Algún día le tengo que ganar», confiesa Musrri, envalentonado luego de la victoria frente a la UC por 3-1.
Pero más allá de su deseo profesional de vencer de una vez por todas a la U, Musrri no puede disimular su amor por la institución que lo cobijó por casi dos décadas. «Uno ve cómo está el club ahora y es un lujo. Tengo amigos que trabajan ahí y me dicen lo bien que está. Eso me alegra muchísimo», afirma el ex capitán azul.
-¿En qué quedó ese deseo de dirigir a la U?
-Te digo la verdad, ahora no me quita el sueño dirigir a la U. A ver, quiero que se entienda: a mí me gustaría ir a la U y estar muchos años en la banca. Pero viéndolo con más calma, a lo mejor todavía no es mi momento.
-Hace unos años dijiste que estabas preparado.
-Uno lo dice porque a veces lo traiciona la pasión. A lo mejor en ese tiempo llegaba a la U, duraba seis meses y me quemaba para siempre. Ahora, mejor me preocupo de seguir aprendiendo .
-El argumento que más se escuchó para no contratarte fue tu falta de experiencia.
-Todo lo que he conseguido como técnico no es casualidad. Mira Melipilla, Palestino y ahora creo que estamos haciendo una buena campaña. Y con presupuestos bajos. Algún mérito tengo que tener.


