Compuesto extraído de la papa aumenta la saciedad
Este remedio no limita alimentos, pero sí exige paciencia. El tratamiento mínimo son tres meses.
Se acabaron las excusas. La onda polar ya es cosa del pasado y los primeros rayos de sol obligan a sacar del clóset las poleritas que dejarán al descubierto la temida silueta post invierno. Pero si las dietas donde abundan las restricciones no son sus preferidas, un compuesto natural llamado Slendesta podría dejar en el pasado los kilos demás.Slendesta, nombre comercial de la proteína IP2, es un extracto de cierto tipo de papa (sonalum tuberosum) que produce un aumento de la sensación de saciedad y así potencia la pérdida de peso.
En Chile se comercializa este producto desde 2008 en cápsulas bajo el nombre de Benicia y como alimento está disponible Benicia Shake, ambos elaborados por el laboratorio Nutrapharm.
La doctora Doris Piña, médico internista y especialista en medicina natural, asegura que «15 estudios clínicos señalan que consumiendo Slendesta la pérdida de peso fluctúa entre los 3, 4 y 11 kilos en doce semanas. También se disminuye el tamaño de cintura, caderas y los índices de glicemia».
Pero como los milagros no existen, la especialista advierte que no basta sólo con tomar el remedio: «Es necesario educar al paciente. Debe tener fuerza de voluntad, contar con el apoyo de la familia y comer cada 3 o 4 horas ya que esto activa el metabolismo y ayuda a perder peso. Y si caminan bastante, mucho mejor».
Descubierto por el laboratorio Kemin Industries a principios de 1990, Slendesta produce la liberación de la hormona gastrointestinal colecistoquinina (CCK) que, cuando viaja por el torrente sanguíneo, le dice a nuestro estómago y cerebro que ya hemos comido, lo que se conoce como efecto de saciedad.
En buen chileno, consumir dos cápsulas de Slendesta antes de las comidas principales equivale a comer 8 papas, pero sin la presencia de los carbohidratos. Por esto, una vez que el plato esté servido, la persona se nutrirá con porciones más pequeñas de lo usual porque ya «se alimentó» previamente.
Con el soporte de FDA (Food and Drug Administration) de Estados Unidos, Diogo Martins, vicepresidente de ventas de Kemin, y Diane Alexander, investigadora científica de estudios, explican que Slendesta «es un producto para personas que tengan sobrepeso, pero no para los que tienen extremo sobrepeso. Es ideal para quienes tiene entre 5 y 15 kilos de más y también para los que quieren mantener su figura».
Y como cada vez falta menos para lucir el traje de baño, pronto se lanzarán nuevos productos al mercado. A finales de septiembre llegará a las farmacias Benicia Thermo, la versión 2.0 del compuesto lanzado en 2008, que presenta como novedad en su fórmula un compuesto cítrico que quema grasas.
Además, Diogo Martins adelanta que en enero de 2011 llegarán a las estanterías una serie de alimentos que contendrán Slendesta. «Uno de los objetivos de nuestro viaje a Santiago es cerrar acuerdos con empresas de alimentación y así colocar nuestro compuesto en barras de cereal, yogurts, galletas, sopa y cualquier otro tipo de comida», afirma el vicepresidente de ventas de Kemin.
En Estados Unidos y otros países de Europa ya se comercializan estos productos, más conocidos como alimentos funcionales por su valor agregado: «Si tomas un yogurt con Slendesta a las 11 de la mañana va a pasar un buen tiempo antes de que vuelvas a comer porque automáticamente se produce el efecto de saciedad», asegura la bióloga Alexander.
Dígale sí a la comida sabrosa
A lo largo de los estudios que han realizado en Estados Unidos y Europa, Diane Alexander señala que a los voluntarios se les pidió expresamente que no hicieran dietas o ejercicios fuertes mientras estaban sometidos a las pruebas del compuesto.
Así, Slendesta se diferencia de otros regímenes porque no es obligación dejar de lado una buena pizza o un atractivo lomito italiano: «Cuando ingieres nuestro producto siempre vas a comer menos. Entonces, si te gustan las hamburguesas con queso, con Slendesta probablemente te comas la mitad», señala la bióloga, que como buena gringa, también cae en las tentaciones de un buen pedazo de carne con papas fritas y salsa barbecue.
Otra de las conclusiones que arrojaron los estudios clínicos de Slendesta es que el compuesto causó efecto en un 95% de los pacientes. «Siempre nos toca una o dos personas que no responden bien porque a veces se olvidan de tomar la pastilla, o van a una fiesta y se lo comen todo», explica Diane Alexander. Por esto, Martins enfatiza que «si una persona va a tomar Slendesta tiene que estar mentalizada en que no puede dejar de tomar el producto ni al almuerzo o la cena».
El peligro de no comer
Pero ojo, si bien este compuesto aumentaría la capacidad de saciedad, especialistas advierten que es muy importante mantener una alimentación balanceada que incluya carne, lácteos, frutas y verduras y no escudarse en que no se tiene hambre. La doctora Marcela Ortiz, nutricionista del Centro de Tratamiento para la Obesidad de la Universidad Católica y coordinadora académica de la carrera de nutrición de la Universidad del Desarrollo, señala que «en esta época ya nadie se alimenta cuatro veces al día y esa es una costumbre que hay que recuperar», advierte.
Otra de las inquietudes que suelen escuchar los especialistas de Slendesta es qué sucede una vez que se deja de tomar el remedio. «De acuerdo a la cantidad de sobrepeso, el tratamiento mínimo debe durar entre 3 y 6 meses y en ese tiempo el cuerpo adquiere una capacidad gástrica diferente», asegura la doctora Piña. «Lo peor que puede hacer una persona es volver a comer como lo estaba haciendo antes», lanza fríamente Diogo Martins, advirtiendo que los festines romanos de comida deben quedar en el pasado sí o sí.
«Siempre nos toca una o dos personas que no responden bien porque se olvidan de tomar la pastilla o van a una fiesta y se lo comen todo», (Diane Alexander)
-En 6 semanas, 10 kilos menos
Lamentablemente, las cifras de obesidad infantil en Chile son de temer. Según datos entregados por el Ministerio de Salud, un 20,8% de los alumnos de primero básico son obesos, lo que significa que un 25% de ellos continuará en esta condición cuando llegue a la adultez. Estos números nos ponen a la par con países como Estados Unidos, donde un 22% de la población entre 6 y 19 años también sufre obesidad.
Doris Piña, médico internista y especialista en medicina natural, ha tratado con Slendesta a más de cien pacientes con kilos extras, pero el caso de Sebastián, un niño que presentaba obesidad severa, es uno de los que más orgullo le causa.
A diferencia de otros remedios como la sibutramina, compuesto que según los expertos puede causar desde alzas de presión hasta brotes sicóticos, «Slendesta no produce efectos secundarios y por tanto se puede recetar a menores», confirma la especialista.
Sebastián, quien hoy tiene 11 años, llegó a la consulta de la doctora Piña en 2008. En ese momento, su peso ideal no debía sobrepasar los 40 kilos, pero por culpa de su gusto excesivo por los dulces, Sebastián pesaba 55.
Ana Sepúlveda, mamá de Sebastián, recuerda que antes de que su hijo comenzara el tratamiento «siempre encontraba restos de dulces en su pieza y en el patio. Pasaba comiendo todo el día a escondidas porque tenía mucha ansiedad».
Agobiado por las burlas de sus compañeros, Sebastián aceptó tomar Benicia, cápsulas que están compuestas por Slendesta, y luego de 6 semanas bajó 10 kilos. «Él está feliz con el cambio y jamás me reclamó por comer ensaladas», asegura Ana.
Luego de 18 meses de tratamiento, Sebastián pesa actualmente 45 kilos, medida que según la Doctora Piña es apropiada para su altura.
-¿Por qué engordan los chilenos?»Perdimos nuestras raíces con respecto a la alimentación. Por ejemplo, la carbonada y las legumbres de las abuelas eran platos muy equilibrados», lamenta la nutricionista Marcela Ortiz, revelando uno de los motivos sobre los altos índices de obesidad en Chile, donde un 60% de la población sufre este problema según cifras del Ministerio de Salud.
Considerando la oferta gastronómica, la doctora señala que nuestro ejemplo a seguir a la hora de alimentarnos es Estados Unidos: «La verdad es que no es el mejor modelo a imitar, sobre todo por las comidas chatarras», afirma Ortiz.
Pero como en la vida todo tiene solución, la nutricionista del Centro de Tratamiento para la Obesidad de la Universidad Católica y Coordinadora Académica de la carrera de nutrición de la Universidad del Desarrollo. recita de memoria algunos consejos para evitar esos kilos de más:
-Cuando se come fuera de la casa no pedir pan a la mesa y si el plato es contundente ordenar porciones más pequeñas.
-Consumir siempre un snack sano entre el desayuno y almuerzo.
-No consumir «calorías vacías» como papas fritas y ramitas.
-Comer cuatro veces al día y como mínimo dos porciones de verduras.
Con estos pequeños ajustes, la doctora asegura que se verán cambios en el mediano plazo. «La gente no debe sentir que hace dieta porque a mayor restricción, mayor compulsión», explica sabiamente.
-Los frascos con 60 pastillas de Benicia cuestan $17.900 y Benicia Shake está a $17.990.
-Diego Martins y Diane Alexander, ambos representantes de Slendesta, resuelven todas las dudas sobre el compuesto


