Mauro Icardi, actual pareja de la China Suárez, tiene dos hijas con su ex pareja, Wanda Nara, y lo que pasa con las niñas también está lejos de ser amistoso. A fines de junio, el futbolista del Galatasaray tenía permiso judicial para pasar una semana con las pequeñas, Francesca e Isabella, pero cuando, supuestamente estaba todo listo y las fue a buscar al departamento de la mamá, hubo problemas: las niñas no querían ir con él.
Finalmente, el deportista se fue sin sus hijas y Wanda tuvo que suspender un viaje a Miami, donde trabajaría cubriendo el Mundial de Clubes para Telefe, pero eso no fue lo más escandaloso de ese momento, que fue relatado minuto a minuto por la televisión argentina, sino que después que Icardi aseguró que sus hijas sí querían irse con él, se filtró un video del momento en que Wanda le decía a las niñas que debían viajar con su padre y ellas se negaban llorando. Eso, mientras una abogada les explicaba a las pequeñas que al negarse su madre quedaba mal.
Después, la prensa argentina informó que a las niñas no les gustaba ir con Icardi y la China Suárez porque en la casa siempre había mucha gente, en referencia al staff que acompaña a la ex de Benjamín Vicuña.
El escándalo del video de las niñas llorando también alertó a Maxi López, ex futbolista y con quien Wanda tiene a sus tres hijos mayores (Valentino, Benedicto y Constantino) y lo llevó a pedir una cautelar para que Icardi no se acerque a sus niños y que la madre no los exponga. En el escrito se argumentó que insistir en juntar a los hijos de López e Icardi «es exponer a los menores a graves perjuicios emocionales y síquicos», por lo que se pide que Mauro no se acerque a menos de 600 metros de los tres niños.
Este lunes por la tarde Icardi en su Instagram publicó un texto, que según la prensa argentina, es alusivo a la situación de su novia y Vicuña: «Creerte empoderado puede ser muy engañoso».


