Traducción al latín del ¡Viva Chile, mierda! zanja la polémica empresarial en Enade
Ni ¡cáspita! ni el criollismo denostado. El latín deja conformes a moros y cristianos.
A penas el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, subió al podio para hacer su presentación ayer en Enade, tomó claro partido frente al polémico lema del encuentro empresarial, «Viva Chile, mierda». «El título al salir del latín como fueron los antiguos lemas y tomar una expresión muy chilena ha generado algún debate e incluso mayor interés. Yo quiero decirles que voy a dividir mi presentación en tres partes», dijo a un auditorio lleno de empresarios. «La primera es Viva, porque hay mucho que celebrar», explicó en alusión a la recuperación de la economía. «La segunda es Chile y la tercera.se las voy contar cuando llegue». Risas.
Tal como lo dijo el ministro, la chilenísima expresión abrió los fuegos entre dos bandos. En uno, los detractores argumentaron mal gusto, probablemente porque hubieran preferido otras interjecciones más melindrosas, como ¡Cáspita!, ¡Diablo!» o ¡Diantres!
En el otro, empresarios como Jorge Awad o Sergio Melnick apoyaron el chilenismo sin remilgos.
«Con ese título quisimos dar cuenta de un estado de ánimo que cualquier persona siente cuando ha tenido un triunfo, como Chile este año en que hemos roto la adversidad. Hemos crecido al 6%, se ha generado empleo y mayor cohesión social. Entonces como no decir «Viva Chile, mierda», dijo un optimista Awad.
Melnick, en tanto, aludió al cambio empresarial que connota el dicho.
«Sale de la estructura solemne del latín e invita a los empresarios a salir de sus estructuras para enfrentar lo que viene. Eso es lo que se requiere con urgencia», explicó.
Existe, sin embargo, un salomónico punto medio, que mezcla la picardía chilensis con la solemnidad latina: «Vivat Chili, merda!», que significa «¡Viva Chile, mierda¡» en el idioma de Ovidio.
6,0 por ciento es el crecimiento de la economía chilena por el que apostó el ministro Larraín para 2011


