El ex Calle 7 se esfuerza en ser un actor serio
Reconoce sentir miedo de su alunizaje en el Área Dramática. Pero mi actitud es súper humilde, advierte.
Muy lejos de sentir vergüenza de su paso por «Calle 7» ahora que saltó a las ligas mayores y se enroló en el Área Dramática de TVN, Chapu asegura que el programa juvenil es «un semillero de talento» (Maite Orsini también fichó para la próxima producción dramática), que no está arrepentido de haberse dado la vuelta larga antes de lograr su objetivo y que no teme ser estigmatizado por sus nuevos compañeros de elenco: actores de larga trayectoria.»Si es que llegase a haber alguien que tenga prejuicios conmigo, yo sé que en un corto plazo voy a demostrarle que estoy con energía, disposición, optimismo, con ganas de aprender de ellos y de entregarme como una plasticina a los directores», asegura después de haber sido sorprendido en «Calle 7» con la oferta de Quena Rencoret, la mandamás de los culebrones de TVN.
Tras sus primera reuniones, quedó fascinado. «Mi primer acercamiento fue increíble. La gente del Área Dramática es demasiado simpática. Me acogieron muy bien. Son gente muy cariñosa», cuenta.
En ese lugar ha recuperado su nombre y dejó atrás el apelativo que lo hizo famoso en el mundo de la farándula por sus romances con Valentina Roth y Catalina Vallejos. «Ya no me dicen más Chapu, ahora soy Francisco Puelles. Me gusta la idea de que me llamen por mi nombre porque hace años no lo escuchaba», confiesa.
Francisco está terminando sus dos últimos semestres de actuación luego de congelar durante tres años la carrera para ganar dinero y poder costear sus estudios. Ya ha trabajado como actor y productor de varias obras, como «Peter Pan», «El mago Helmut» y «El monólogo del loco Johnny», que escribióél mismo.
«Tengo un poquito de experiencia y espero que me sirva de algo, pero estoy con la mentalidad de que soy una hoja en blanco», advierte.
-¿Te da miedo que los actores serios te hagan el vacío por ser pajarito nuevo?
-Uno siempre tiene el temor de llegar a un equipo nuevo, pero mi actitud es súper humilde. Voy dispuesto a aprender y recibir críticas, sobre todo a observar a los maestros que hay, como Luis Alarcón, Mauricio Pesutic y Pancho Melo. Quiero nutrirme de ellos para hacer bien mi trabajo.
-¿Y no te da lata que te metan al mismo saco de tu ex compañera Maite Orsini, que no es actriz?
-Ella también se lo merece, se esfuerza y su mamá es actriz. Los genes artísticos se heredan. Y que la hayan considerado a ella quiere decir que a los rostros de «Calle 7» nos toman en cuenta.


