El vicecampeón olímpico volvió a Chile luego de una gira por Europa y México
El luchador se confiesa amante de las golosinas, y dice que flojeó bastante aprovechando su año sabático luego de Paris 2024. Pero ya retomó su preparación de cara a los Juegos Bolivarianos de fin de año.
Poco más de dos meses estuvo Yasmani Acosta (36) en una gira por Europa y México, donde aprovechó para ir recuperando su mejor forma física. Ya de vuelta en Chile, intensificará su proceso, en un año en el que junto a su equipo optó por tener poca actividad competitiva luego de obtener la medalla de plata en los 130 kilos de la lucha grecorromana de los Juegos Olímpicos de Paris 2024.
Eso sí, Acosta cuenta que el paréntesis le pasó factura: «Llegué a pesar 165 kilos en enero, pero este tiempo que estuve afuera lo usé para retomar y volver a entrar en forma deportiva poquito a poco. Así que en eso estoy, bajando algunos kilos, ya bajé 15. De hecho, la gira me sirvió para eso», detalla el luchador, que mide 1.95 m y su peso habitual ronda los 130 kilos, que es la categoría donde compite.
¿Qué le hizo ganar esos kilos, Yasmani?
«Bueno, me dieron un año casi sabático, como de descanso, y de verdad que flojeé bastante, aproveché de descansar, comí mucho, aproveché todas las invitaciones que me hicieron. Así que bueno, ya hay que retomar de nuevo con todo el trabajo. Ahora estoy en 150 kilos».
¿Cuál es su peso ideal?
«Lo ideal en mi caso es estar quizás unos ocho kilos arriba del peso en el que compito (130 Kg), quizás 138 kilos. Y luego se baja cuando se acerca la competencia».
Cuando ganó la medalla, ¿cuánto estaba pesando?
«Normalmente, luego que das en el peso, en mi caso hasta 130 kilos, uno come, toma agua y sube hasta 2 kilos, así que en ese momento debí estar en 132, porque después del pesaje ya puedes competir como quieras, pero tampoco puedes subir tanto porque es incómodo y das ventaja».
¿Qué comida considera que es su debilidad?
«Me ponen unas golosinas al frente y no me puedo resistir. Soy de comer mucho dulce. También carne, arroz… Como de todo, en realidad».
¿Y cómo está siendo su puesta en forma?
«Ahora lo que estoy haciendo es aprovechar estos kilos de más para generar un poco más de masa muscular. Así, cuando baje de peso quedo más fuerte que antes».
¿Lo está asesorando algún nutricionista?
«Sí, el del CAR me está ayudando bastante, me ha hecho una pauta de lo que puedo comer, me hace la planificación para no bajar tan bruscamente, porque cuando bajas mucho de peso a veces pierdes mucha masa muscular. Y el objetivo es bajar la grasa y no tanto lo otro, para volver lo mejor posible a competir».
¿Y le prohibió algo en su dieta?
«Bueno, lo dulce. Comer un poco más de proteína, o sea más carne, así que estoy bien con su pauta».
¿Cuándo volverá a competir internacionalmente?
«Entre noviembre y diciembre, que serán los Juegos Bolivarianos en Perú. No tengo nada más antes».
Y ahora vemos que renovó su compromiso con uno de sus auspiciadores.
«Sí, ya tengo casi tres años como embajador de McDonalds, así que estoy feliz de seguir con ellos, que siguen apoyando mi proceso. Y como siempre lo digo: más que un auspiciador, es una familia que siempre está ahí para mí».
Por cierto, ¿cómo está su familia?
«Bien, mi polola (Rommina Sepúlveda) está apoyándome bastante, como siempre, así que estamos sin novedades».
La vez pasada contaba cómo cambió su vida luego de la medalla, sobre todo por la exposición? ¿Hoy cómo lo siente?
«Es una responsabilidad muy grande, pero me siento muy agradecido con el cariño que recibo, porque además, al tener un logro, uno sabe que tiene que mantenerlo o superarlo. Y motivar a las nuevas generaciones para que también trabajen por sus metas y logren así sus objetivos».
Hace unos días le otorgaron el Premio Nacional del Deporte 2024, que entrega el Gobierno, ¿qué sintió cuando se lo comunicaron?
«Me sentí súper orgulloso y feliz de haber alcanzado un premio tan importante como este, y eso me hace soñar con una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028».
Recibió también algunos comentarios odiosos en sus redes por esta elección, al ser nacionalizado.
«Sí, hubo algunos, pero felizmente son pocos. Yo seguiré enfocado en seguir entrenando, en seguir esforzándome y luchando por mi gran sueño».