Sugerente instalación de Tomás Rivas en la Galería AMS Marlborough
El autor utilizó yeso para construir una gran recreación del escenario en que se ambienta uno de los más famosos frescos de Tiepolo.
A lgunos espectadores hipersensibles podrían experimentar un ligero mareo al contemplar la instalación que el artista Tomás Rivas inaugura mañana en la Galería AMS Marlborough (Nueva Costanera 3723, comuna de Vitacura).
La pieza, que mide cerca de tres metros de alto, es una armazón de yeso que reproduce el escenario en que se ambienta el famoso fresco El banquete de Cleopatra (1746-1747), pintado por el maestro veneciano Giovanni Battista Tiepolo.
Desprovisto de personajes, el espacio simulado por el autor chileno resulta visualmente perturbador porque está distorsionado, como si sus diversos componentes fueran tironeados desde direcciones opuestas.
Para conseguir ese efecto, Rivas utilizó diferentes puntos de fuga al momento de plasmar cada una de las escalinatas, columnas y arcos que aparecían en la obra original. El resultado de ello es que el conjunto que se ve en la galería luce como la peor pesadilla de un arquitecto.
«Este escenario fue sacado de la pintura para construirlo en forma tridimensional, y el hecho de forzar las partes que lo integran, utilizando diferentes puntos de fuga en forma simultánea, equivale a construir una misma imagen pero con distintas leyes, aplicándolas todas al mismo tiempo. Lo que consigo con eso es que el espectador se haga preguntas acerca de la veracidad de ese escenario», dice el expositor.
«El tema de la visita de Marco Antonio a Cleopatra era un asunto recurrente en la pintura del periodo neoclásico. Es un episodio de la antigüedad pintado en el siglo dieciocho, y Cleopatra, de hecho, viste como una mujer noble de la época de Tiepolo, y la distorsión presente en mi trabajo alude a todas esas mezclas, mestizajes y deformaciones que ocurren en la pintura a lo largo de la historia», agrega el autor.
-¿Por qué eliminaste a los personajes del fresco? ¿Era una forma de realzar la distorsión del escenario?
-Exactamente. Tiepolo, en su fresco, construyó una ficción pictórica, creando una arquitectura improbable, y yo quería quedarme sólo con el escenario, eliminando el aspecto narrativo y dejando sólo el vestigio de esa carga simbólica que la pintura arrastra a lo largo de los siglos. Eso me permitía instalar la arquitectura y la deformación del espacio como temas centrales de la obra.
El universo del ornamentoAdemás de la pieza en que se alude directamente al fresco de Tiepolo, la exposición de Tomás Rivas en Galería AMS Marlborough incluye un conjunto de cinco losas de yeso (cada una lleva grabada una figura decorativa propia de la arquitectura neoclásica) y un mosaico en tonos azules que, visto desde cierta distancia, resulta ser un retrato de Cleopatra.
«Mi especulación es que los detalles ornamentales de yeso podrían formar parte de la escena pintada por Tiepolo, así que ese conjunto representa una especie de universo del ornamento. El mosaico sería una especie de lugar intermedio, más iconográfico, entre el programa arquitectónico de la pintura misma y el programa ornamental representado por los bloques de yeso», dice el artista.


