Mujer fue acusada de dejar abandonado al pequeño en una comisaría
Entréguenle al padre a su hijo, dijo furiosa. Ella lo niega.
El sollozo de Texia Cádiz era desolador. «No voy a poder ver a mi bebé», repetía una y otra vez, desconsolada, al final de la audiencia a la que fue llevada por la Fiscalía Sur ante el 11° Juzgado de Garantía. Detrás de ella, en una banca, su madre le pedía, en vano, tranquilidad.
El tribunal acababa de decretar la prohibición de que la enfermera, de 39 años, se acerque a su hijo de ocho meses de edad hasta que el Tribunal de Familia determine a quién otorgar la custodia del lactante. Apenas le quitaron las esposas, Texia se tapó las lágrimas con las manos y repetió»no pueden hacerlo». Los gendarmes y las funcionarias del Centro de Justicia la miraban entre extrañados y compasivos. Es que todo había sido por un arrebato.
Dieciséis horas antes, pasada la medianoche, Texia había llegado en su auto hasta la tenencia de Carabineros de calle El Pillán, en El Bosque, donde trabaja su pareja, un cabo primero que es el padre del niño.
Según el fiscal Fernando Soto, fue recibida por tres policías, a quienes les preguntó por su conviviente. Cuando le dijeron que no estaba, «sacó una cuna del auto y la lanzó al piso. Los carabineros vieron que ahí estaba el menor».
Siempre según Soto, Texia estaba tan enojada que gritó»entréguenle al padre a su hijo», dejó al bebé y se fue echando pericos. Más de una hora después regresó al cuartel exigiendo la devolución de su hijo. Ahí la detuvieron.
Claro que ella contó algo bien diferente en la audiencia. Sacándose la blusa ante el juez, mostró sus brazos con hematomas y un corte. Y aseguró que su pareja la agredió y que ella fue a estampar una denuncia.
Según ella, dejó al niño para que «se lo cuidaran» mientras hacía el trámite y ahora la culpan de abandono para «proteger a su compañero».
Aunque la Fiscalía pedía que la formalizaran por abandono, finalmente el tribunal lo desechó, por considerar que la guagua -que no tiene ninguna herida o lesión- nunca estuvo en peligro, ya que siempre estuvo al cuidado de los policías, en el mismo lugar donde trabaja su padre. Por ello dejó en libertad a la mujer. Eso sí, le prohibieron acercarse al niño hasta que se aclare el enredo familiar.
El niño quedó al cuidado de una tía y el padre no dio señales de vida en el tribunal.
90 minutos habrían transcurrido, según la fiscalía, entre que la mujer dejó a la guagua en la comisaría, a las 0.15 horas, y regresó a la unidad,exigiendo que se la devolvieran.
La madre de la acusada
«¿Qué versión le contaron a usted?»
Aunque no quiso decir su nombre, la madre de la acusada se convirtió en protagonista durante la jornada. La audiencia se iba a realizar en la mañana, pero Texia tuvo una crisis nerviosa, por lo que fue llevada a un centro asistencial. Ahí la acompañó su mamá. Después se sentó detrás de ella en el juzgado, donde le dio consejos de cómo dirigirse al juez, por lo que fue reconvenida por el magistrado e, incluso, por el propio defensor público, quien le pidió más formalidad. Fuera de la sala, antes del inicio de la audiencia, la señora preguntaba «¿qué versión le contaron a usted?», antes de defender a su hija.


