Hace 12 días se sometió a una cirugía a la cadera y hoy no puede caminar normalmente
Me siento niña, dice. María Elena Cabral, progenitora de la exintegrante de Mekano, dejó de trabajar para asistirla.
Al momento de esta entrevista, Ruth Gamarra (46) yace recostada sobre su cama postoperatoria, su único escenario posible desde hace doce días. De pronto escucha abrir la puerta de su pieza. Es María Elena Cabral (69), su madre, quien sostiene una bandeja con comida. «Mi mamá me trae una ensaladita de pollo exquisita, no me deja hacer nada, me siento como una niña súper regaloneada», evoca al teléfono la recordada participante de «Mekano», instalada en la casa de su familia en Asunción, Paraguay.
Ahí está recuperándose tras someterse el pasado viernes 26 de abril a una complicada cirugía en la cadera, que vino a atacar una dolencia que ella arrastraba por meses: sufría de necrosis (muerte de tejidos) en la parte alta de ambos bíceps femorales, esos músculos ubicados en la parte trasera del muslo. Caminaba a duras penas.
«Me dieron seis semanas de reposo absoluto, no puedo pisar con mi pie derecho por recomendación médica. No puedo hacer mucho, por eso mi mamá ha asumido mi cuidado», retoma Ruth, mujer que en este periodo sólo se levanta para ir al baño. «Empecé a moverme con un andador. En Chile le decimos burrito. Ando con él, parezco abuelita, jajajá… verdad que ya lo soy», comenta ella, quien a su edad tiene dos nietos.
¿Cómo ha vivido su recuperación?
«A pesar de que no puedo caminar yo me muevo igual, pero en la cama. Estoy con el celular, con mi computador. Y claro, tengo el andador. Pero desde que me operé mi mamá me hace todo, cree que tengo cinco años. Me cuida día y noche. De hecho, incluso ella quería dormir conmigo. Le tuve que pedir al kinesiólogo que la convenciera de que no».
María Elena, madre de Ruth, toma la palabra: «Estaba muy preocupada de su salud, porque ella, a pesar de que tiene amigos muy buenos en Chile, estaba pasando sola este momento complicado. Yo quería cuidarla personalmente, por eso casi la obligué a que se hiciera todo acá, para así poder asistirla».
Ruth dice que se siente como una una niña bajo su cuidado.
«Para mí ha sido importante que ella esté acá en su recuperación. Si hubiera estado en Chile, no me iba a constar que estuviera bien. Yo soy como Santo Tomás, ver para creer. No es lo mismo comunicarse desde lejos».
María Elena establece que conoce los gustos de su hija y que «en todo momento estoy pendiente de ella». «Lo que pasa es que Ruth se cree autosuficiente, pero ahora requiere ayuda. Cada vez que va al baño, la sigo, porque tengo miedo de que se golpee», sigue la progenitora.
«Mira, es tal el extremo de su preocupación que dejó de ir a trabajar por estar conmigo», interrumpe Ruth, haciendo referencia a la labor que tiene su mamá en una financiera. «Yo avisé en mi trabajo que desde la cirugía de Ruth, no iba a estar disponible. Si no me daban permiso, simplemente me iba de ese trabajo», contextualiza María Elena.
¿Cómo se siente con todo esto, Ruth?
«Me siento mimada, bien, pero igual me complica un poco. Yo voy al baño cuatro o cinco veces por noche con mi burrito y ella no duerme. Y se cansa. Al otro día tiene sueño, a veces me siento un cacho».
María Elena no habla de sentirse cansada. «Lo que interesa es que ella se recupere, que esté bien», expresa ella. «Independiente de todo, yo estoy feliz. Creo que gracias a esto me volví a acercar mucho a mi familia. No sólo con mi mamá, también con mis hermanas», finaliza la hija regaloneada.
Trabajo online
A pesar de que está en plena recuperación, Ruth, fundadora de Feria de Emprendedores de Chile (@feria.emprendedores.chile), sigue conectada con su trabajo por medio del computador. «Este jueves, viernes y sábado iba a estar animando una feria con shows en Espacio Chicureo, no voy a poder ir, estoy monitoreándolo todo desde mi cama», comenta ella, respecto al evento que hará su amigo, el animador Daniel Valenzuela. «Estoy también viendo todo lo de mi feria de emprendedores en Valdivia y haciendo mis lives por Instagram. Una que es independiente no puede parar», reflexiona.


