María Zapata renunciará a su trabajo para cuidar a su hijo, quien tuvo accidente con Fran Maira
A cuatro meses, el joven de 24 años no puede moverse ni hablar. El médico me dijo que se iba a quedar en cama, pero tenemos fe en que el niño se recupere, dice.
«Luego que le hicieron la resonancia al cráneo, el médico me dijo que mi hijo se iba a quedar en cama, como vegetal, pero tenemos fe en Dios que el niño se recupere». María Zapata, de 41 años, es colombiana, trabaja de nana puertas adentro en una casa de Las Condes y todos los momentos libres que consigue los dedica a su hijo Mayerson Zapata (24), el joven motorista que sufrió un accidente de tránsito que involucró a la cantante Francisca Maira y que lo mantiene internado en un recinto médico en Puente Alto.
Por ahora, según la madre, el paciente sufrió tal clase de daño neuronal y corporal que apenas puede mover algo una pierna y un brazo. Aunque parece entender lo que sucede, se ha visto impedido de hablar.
Debido a estas condiciones de salud, María ha decido que renunciará a su trabajo a fin de mes para dedicarse por completo a su hijo.
Su caso se hizo conocido pues el muchacho se vio envuelto en el incidente, la noche del 24 de febrero. Mayerson iba en moto pues trabajaba de repartidor, cuando chocó con la camioneta de la participante de «Fiebre de baile».
Han pasado más de cuatro meses y María cuenta que las secuelas han sido devastadoras para su familia, integrada además por su marido y su otro hijo, ambos jardineros. «Nuestras expectativas, nuestros sueños han quedado detenidos», afirma.
Una de las razones es que los tres parientes se turnan para cuidar a Mayerson.
«En mi caso, tengo que viajar un par de horas desde acá (arriendan una casa en el Cerro 18) hasta Puente Alto. Es muy duro. Anoche me pude quedar para amanecer con él. De madrugada se despertó y trataba de levantar la cabeza y dio una especie de grito que no se entiende. Lo miré y le pedí que se calmara. Es muy triste verlo así, no sé cómo ayudarlo», afirma.
Según adelantaron los médicos a la familia, Mayerson será dado de alta a fin de mes. En el recinto médico les recomendaron cambiarse a una casa más accesible para cuidar a Mayerson, los Zapata no han podido encontrar una nueva propiedad que se atenga a sus condiciones.
«Necestábamos una cama hospitalaria y gracias a una amiga que vende arepitas, conocimos a una religiosa (monja) que nos prestó una. Pero no sabemos cómo lo haremos con el resto de cosas que necesitamos como medicamentos, toallitas húmedas y pañales», afirma.
Nieto
María cuenta que su familia decidió llegar a Chile para afincarse y tener una buena vida. Junto a su esposo, Luis, y sus hijos Mayerson y Jemerson, decidieron trabajarar lo más arduo posible.
«Mayerson se dedicaba a labores de jardinería todo el día y por la noche era repartidor. Siempre quiso tener su platita para mandar a Colombia para su hijo, Miguel Ángel, que tiene dos años», cuenta la mujer.
Sin el trabajo del joven accidentado y el de ella, María reconoce: «Ya no nos va a dar» económicamente. Por ese motivo abrieron una cuenta en Instagram para canalizar la potencial ayuda que personas quieran enviarles: @jemer00101.
Pero el dinero sigue siendo secundaria para la familia. «Lo más importante para nosotros, lo que esperamos en Dios, es que el niño se recupere. La mayor bendición para mí es que pueda volver a decirme mamá, te amo. No importa que no pueda hacer todo lo que podía hacer antes, pero que pueda valerse por sí mismo».


