Príncipe Harry protagonizó inesperado reencuentro real que sorprendió a la prensa británica
La reunión secreta tuvo lugar en la residencia del monarca, lejos de la formalidad del Palacio de Buckingham.
Una discreta reunión familiar sorprendió este viernes a los ingleses. Después de cuatro años de distanciamiento, con amargas disputas familiares incluidas, el rey Carlos III recibió a su hijo menor, el príncipe Harry, a su nuera estadounidense Meghan Markle y a sus dos nietos, Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco.
La última vez que el monarca había compartido con los niños fue en 2022, para el Jubileo de platino de la reina Isabel. En ese entonces Lilibet tenía pocos meses de vida y ahora es la segunda vez que ve a su abuelo. La niña nació en Estados Unidos, donde residen los duques de Sussex desde que decidieron alejarse de la familia real y la vida pública en Inglaterra.
El reencuentro privado se produjo en Highgrove House, Gloucestershire, lejos de la pompa y formalidad de los palacios de Windsor y Buckingham. Se trata de la residencia favorita del rey y, según los medios británicos, su elección representa la voluntad de preservar la intimidad familiar, luego de las tensiones acumuladas desde que Harry lanzó su autobiografía (en la que llamó a la reina Camila «una madrastra malvada»), y junto a Meghan protagonizaron un documental donde mostraban su vida, después de abandonar sus funciones como miembros activos de la familia real en 2020.
Chris Ship, periodista de la conocida cadena británica ITV, dio la primera alerta en un extra televisivo. «Último minuto. Podemos decir que no solo Harry fue a ver a su padre, el rey, sino que también están Meghan, la duquesa de Sussex y los dos niños. Es significativo, no solo porque está presente la reina Camila, sino también porque Archie y Lilibet pueden ver a su abuelo», lanzó en la tarde del viernes.
La noticia pilló desprevenida a la audiencia británica, que ya había prácticamente descartado este reencuentro tras los vaivenes que rodearon la visita. Según el periódico español ABC, inicialmente Harry iba a viajar en solitario, para participar en la ceremonia de los Juegos Invictus. Aunque se había barajado que lo acompañaran Meghan y los pequeños príncipes, desecharon esa posibilidad por la negativa del Ministerio del Interior británico de otorgarle protección policial permanente a toda la familia.
La polémica continuó porque el rey Carlos III le había ofrecido alojarse en una residencia real, pero luego cambió de opinión, lo que obligó a Harry a buscar una alternativa. Además, en medio del ajetreo se conoció esta semana que un tribunal británico desestimó una demanda por vulneración de privacidad que el hijo menor del monarca había presentado -en conjunto con otros seis demandantes- contra la Associated Newspapers Limited, editores del periódico Daily Mail.
Mientras el duque de Sussex se encontraba en Londres pasando estas vicisitudes, se llegó al acuerdo de que Meghan y sus hijos podrían viajar, aunque sin participar en ninguna ceremonia oficial. Tomaron un vuelo privado desde Europa, donde se encontraban de vacaciones, exclusivamente para asistir al reencuentro.
Silencio y yoga
El Palacio de Buckingham confirmó que la reunión se produjo el viernes, pero recalcó que no iba a compartir imágenes ni detalles del momento. El príncipe Harry tampoco emitió comentarios sobre el encuentro, pese a ser abordado por la prensa este sábado, cuando asistió al festival de verano de Scottys Little Soldiers en el castillo de Maxstoke, Warwickshire, junto a 200 niños y sus familias. Según The Sun, participó en una insólita sesión de yoga con seis cabras adultas y sus crías, donde los organizadores pedían a los asistentes imitar los balidos de los animales; el duque terminó haciendo muecas de dolor cuando uno de los animales le pisó una zona sensible mientras estaba recostado en la colchoneta. Después se sumó a una guerra de globos de agua con un niño de tres años en un juego inflable, y posó para selfies con decenas de seguidores, siempre de muy buen humor. En una ronda de preguntas con menores que perdieron a sus padres en servicio militar, contó que su perro y sus hijos son quienes lo hacen reír en los días difíciles, y reveló que su familia conmemora los aniversarios de la muerte de su madre, la princesa Diana, comiendo torta de limón.
Mientras tanto, el príncipe William, gran ausente de la reunión familiar, no quiso referirse al tema, sin dar señales de una posible reconciliación con su hermano.


