La empresaria cuenta su pasión por el enchulamiento y su nueva vida con Lucas Cepeda
Mis seguidores me critican: que mucho trasero, que mucho de todo, pero a mí me encanta estar así, dice la novia del crack de la Roja.
Steffi Elizondo aprovechó el Mundial para instalarse durante varias semanas en Elche junto a sus dos hijos, Alonso y Martina, y su pololo Lucas Cepeda. La empresaria compartió buena parte de esa experiencia familiar en sus redes sociales: salió a trotar de noche, paseó en yate bebiendo espumante, jugó bowling con sus niños, armó puzzles y mostró las noches de película junto al jugador de la Selección chilena. Incluso se entretuvo imitando el acento español para bromear con sus seguidores.Su visita coincidió con la obtención del título mundial de España. «Lo pasamos súper bien. Aunque no sé si es porque soy chilena, pero no vi una locura como la que tendríamos en Chile si fuéramos campeones del mundo. Yo creo que aquí tiraríamos la casa por la ventana. Allá fue más tranquilo», cuenta entre risas.
Elizondo actualmente está de regreso en Chile y todavía no sabe cuándo se instalará definitivamente junto al ex jugador de Colo Colo. «Aún no me mudo al 100%. Estoy viajando entre España y Chile. Para mí es un poco más complicado porque tengo hijos pequeños, pero me gusta mucho allá. Encuentro que es muy tranquilo y que hay una buena calidad de vida», explica.
¿Cómo se adaptaron sus hijos durante esas semanas, Steffi?
«Ellos nos mantienen entretenidos allá con sus locuras, todo el día son risas. Tienen sus piezas, pero pasan más tiempo con nosotros, no se nos separan. Lo más difícil hasta el momento ha sido organizarnos para ver cómo hacemos con la vida entre Chile y España, pero estamos viendo cuáles son las mejores opciones pensando en nosotros y en los niños».
¿Qué les gusta hacer cuando están juntos?
«Nos encanta ir al cine, a la playa y descubrir nuevos lugares. Pero lo que más me gusta es comer, por eso me paso haciendo lipos, jajajá».
La referencia a las liposucciones abre otro de los temas que Elizondo aborda con total naturalidad. «Me encanta el mundo del enchulamiento. La última vez fui a hacerme masajes a la consulta del doctor y salí con la piel de las cejas cortada. Siempre quiero más. Mis seguidores es lo que más me critican: que mucho trasero, que mucho de todo, pero a mí me encanta estar así», asegura.
¿Cuántas operaciones se ha hecho?
«Me he hecho de todo: lipo, aumento mamario, todo como tres veces, porque nunca me gusta cómo me quedan, entonces las vuelvo a hacer. Lipos llevo tres, aumentos mamarios llevo tres. Soy así, loca con las operaciones. No me gusta nada caro, no me compro ropa de marca ni nada, sino que ese es el gustito que me doy yo».
¿Y qué fue lo último que se hizo?
«Lo último también me lo hice en la cara. Fui a la consulta del doctor para que me viera cómo iba la operación y le dije: «¿Qué más hace? ¿Qué me puede ofrecer?». Nunca había visto esa cuestión, pero me sacó un pedazo de ceja y me quedó la mirada así como de chica mala, que me encanta. Y ahora están todas pidiéndome el dato».
Elizondo también mostró esa faceta de su personalidad durante su estada en España, cuando estuvo especialmente activa en redes sociales y bromeaba con sus seguidores hablando con acento hispano. «Yo soy muy extrovertida y me gusta ser así en las redes. Tengo mis seguidores, a ellos les gusta que sea así y a mí también me gusta entretenerlos», explica.
Ahora que está en Chile, Elizondo también puede seguir más de cerca los negocios que mantiene en el país. «Sí, tenemos gente, pero igual estoy 24/7 viendo el negocio. Siempre pasa algo y hay que estar pendiente», comenta la empresaria.
¿Cómo ha visto a Lucas en esta nueva etapa en el Elche?
«Está más maduro, quiere comerse el mundo y lo hará. En realidad, siempre ha sido maduro, muy, muy esforzado y disciplinado. Sus entrenamientos, su vida gira en torno a lo deportivo».
¿Cuándo volverá a España para acompañarlo?
«Estoy esperando recuperarme, ya pasar los masajes y todo eso, y voy a ir a ver a Luquitas para apoyarlo, que está solito».


