El joven portero de Huachipato fue la figura en el empate 0-0 de Huachipato contra el líder
Es un jugador de buena estatura, que sale a cortar centros, lo que es atípico entre los arqueros de hoy, lo alabó su técnico Jaime García.
Colo Colo timbró su segundo empate del campeonato, y el primero en blanco, por obra y gracia de Christian Bravo, el portero de Huachipato que se adueñó de las miradas que parecían reservadas para el debut de Vozinha en el Torneo Nacional. Justo una semana después de que bombas de ruido lo impactaron en el Francisco Sánchez Rumoroso, lo que obligó al hospitalizarlo en Coquimbo, el golero de apenas 20 años ofreció una de sus mejores actuaciones con cuatro tapadones que evitaron el triunfo albo.
Con su metro 91, Bravo regaló un abanico de voladas. A Maxi Romero, por ejemplo, le sacó un disparo desde la raya luego de un rebote en el palo. A Álvaro Madrid le contuvo un cabezazo a quemarropa y cuando el puntero de la competencia apedreaba el rancho para llevarse la victoria otra vez le cruzó sus manos a una potente media vuelta de Romero. Como broche de oro, en el ocaso del encuentro a Iván Román le quedó una pelota en el corazón del área, pero otra vez Bravo atajó con la seguridad de una de esas tardes irrepetibles.
Por eso al oriundo de Talcahuano lo escogieron como el hombre de la cancha y el tercer portero de Huachipato agradeció las felicitaciones, que llegaron después del gran susto de la semana pasada en el estadio pirata. «Tuve un poco de miedo, pero ya estoy bien. Gracias a Dios no pasó nada», dijo el crack de la jornada, que incluso pidió que no paguen justos por pecadores en Coquimbo. «No es culpa de la gente, estaban celebrando su aniversario y varios incluso me escribieron para saber cómo estaba. Quizás se equivocaron de lanzarla, pero no es culpa de la gente. No creo que por uno o dos hinchas que lanzaron la bomba se tenga que castigar a toda la gente», añadió el meta que durante la presente liga llegó a ponerse los guantes por la lesión de Rodrigo Odriozola.
En su minuto de gloria, Bravo también tuvo palabras para un breve encuentro privado que sostuvo con Vozinha en un frente a frente que jamás olvidará. «Fue una bonita experiencia. Igual pudimos compartir un rato, Vozinha me felicitó y me dijo que me siguiera yendo bien. Así que nada, son experiencias que uno se va llevando y me van haciendo crecer», agregó el arquero de Huachipato, que no pudo quedarse con la camiseta del ídolo caboverdiano porque su compañero Cristián Toro se le adelantó y logró cambiársela antes que cualquiera se avivara.
A propósito de la gran actuación del veinteañero, el técnico Jaime García adelantó que lo seguirá respaldando porque tiene una gracia única entre los porteros que hace mucho tiempo no salía a la luz. «Siento que a Bravo le llegó la oportunidad pese a ser el cuarto arquero y la ha sabido aprovechar. Él se está llenado de ritmo, de confianza. Le hicieron muchos goles al principio, pero es parte de la madurez. Va a seguir jugando, no le quito mérito. Y sobre todo es un jugador de buena estatura, que sale a cortar centros, lo que es atípico entre los arqueros de hoy», lo alabó el entrenador.
Gracias al empate, Huachipato llegó a los 25 puntos y se ubicó en la decimotercera plaza del torneo, mientras que Colo Colo totalizó 53 unidades y sigue escapado, a 14 puntos de las universidades que son sus más cercanas escoltas.


