Marta y Luis sienten que empezaron a cerrar un ciclo luego que el vecino confesó que mató a la joven
Tras 18 años de la desaparición de su hija, ven una luz de esperanza en su largo duelo.
El domingo 6, Luis y Marta -padres de Mariana Loreto Sepúlveda León- volvieron al Pasaje Logroño, en Conchalí. Se quedaron hasta la madrugada del lunes mirando cómo Carabineros llegaba al lugar para iniciar las pericias en un domicilio color naranja, casi al lado de la casa donde ellos vivieron cerca de 12 años.
Marta se resistió a ir. La última vez que había estado fue el 13 de agosto de 2021, cuando el fiscal Marcelo Cabrera realizó una reconstitución del último día que Mariana fue vista en el Pasaje Logroño, antes de desaparecer el 29 de agosto de 2008, cuando salió desde su casa rumbo al colegio.
«Fui porque mi marido quiso ir. Para acompañarlo», dice ella.
Unas horas antes su hija menor Tabita había llegado a su casa. «Luis estaba acostado descansando. Me dijo mamá, tengo algo que decirles. Estaba con su bebita Marianita en brazos. Yo pensé que me iba a decir que estaba embarazada. Pero ella se sienta y dice llamaron de Carabineros y dijeron que encontraron cosas de la Lore en el pasaje».
¿Cómo reaccionaron ustedes?
«Nos quedamos súper tranquilos la verdad. Luis se levantó y nos sentamos a tomar once. Después de 18 años sentimos un poquito de esperanza de saber qué pasó. Por lo menos hay una persona que dice que lo hizo».
La persona que alude es Ghislain Quiroz Carrizo, antiguo vecino de la familia Sepúlveda en el Pasaje Logroño. El hombre de 42 años llegó ese mismo domingo a la 5ª Comisaría de Conchalí para autodenunciarse. Aseguró que él mató a Mariana y la enterró en su pieza. Que en 2013 la exhumó y se deshizo del cuerpo arrojándolo a la basura. Que quería confesar su crimen debido a que hace unos meses sufrió un ACV y teme morir pronto.
Este martes el fiscal Marcelo Cabrera, durante el control de detención de Quiroz en el 2° Juzgado de Garantía de Santiago, pidió un aumento de plazo para investigar. La jueza accedió, por lo que su formalización se pospuso hasta este viernes 11 (ver recuadro).
Las dudas
A Marta y Luis les rondan muchas interrogantes en sus cabezas. «Tenemos fe que puede ser Lore. Es necesario para poder cerrar el ciclo. En 18 años nunca nos pasó esto de tener un dato preciso. El fiscal ha sido muy cuidadoso con las cosas que nos dice. Porque igual es fuerte que te cuenten detalles. Es un tema sensible. Nos dice que hay cosas que van apareciendo, que hay que comprobar con análisis de ADN. Sabemos que es un proceso lento y difícil», comenta ella.
Su marido complementa: «Fue fuerte escuchar la noticia que ella estaba en el pasaje. Pero creo que hay que cerrar el ciclo después de tantos años. Por sanidad, por la familia, por los nietos que vienen. Hay que concluir este proceso.
Nosotros no queremos que la generación que viene siga con este dolor. Porque el dolor es algo que está constantemente en nuestras vidas. No queremos que nuestros nietos se sigan preguntando dónde está, qué pasó con la Lore».
Pero Luis tiene dudas sobre Quiroz: «Encontramos que es medio difícil que haya sido este muchacho. Conocemos a toda la familia. Los veíamos a diario. Mis hijos menores jugaban play con sus hijos. Iban a su casa. Además, ahí vivía una familia grande. Los papás de él y sus otros hijos. Cometer una cosa así, de esa magnitud, es difícil que lo haga una persona sola. Me imagino que para hacer un hoyo tan profundo donde puedas colocar a una persona no requiere de media hora o una hora. Requiere de lapsos largos. Puede haber algo más».
¿Algo cómo qué, Luis?
«Quizás toda la familia estaba enterada. La hermana de él se quitó la vida hace unos años. Quizás sentía alguna culpa.
Entonces, hay ciertas cosas que tienen que investigarse. Porque como te digo, una persona sola no puede hacer todo eso sin ayuda. Imagínate que alguno de mis hijos trajera un cadáver y lo quisiera enterrar aquí, nosotros vamos a ver que hay algo raro. Esas son nuestras dudas».
Otra vida
Seis años después de la desaparición de Mariana, la familia se fue a vivir a un sector alejado de Santiago. En contacto con la naturaleza. «No quisimos que nuestros hijos siguieran creciendo en ese pasaje, con todo el peso de su hermana perdida ahí mismo», explica ella.
«A nosotros igual nos enorgullece que criamos a nuestros hijos sin rencor, sin odio a nadie. Ayer (lunes) mi hijo Isaac estuvo todo el día en el pasaje. En un momento salió el hijo de este muchacho y le pidió perdón. Y él no reaccionó con rabia. Porque, además, esta persona confesó, pero todavía no tenemos las pruebas exactas para condenarla. Yo tengo muchas preguntas y quiero entenderlas. Pienso ¿qué lo motivó a hacerlo?», agrega Luis.
Sin embargo, la pareja cuenta que mirando hacia atrás ciertas cosas empiezan a cuadrar. «A la familia de este muchacho la veíamos siempre. Y nunca se acercaron a decirnos algo durante el primer tiempo de búsqueda. Nada», destaca Luis.
Marta recuerda que hicieron un cartel grande con la cara de Mariana y la frase se busca. Lo colgaron de lado a lado en el pasaje. «Una noche desapareció. Se lo robaron. Ahora me pregunto, ¿fue él? ¿Su familia?».
Luis cuenta que los afiches que pegaban en los negocios cercanos desaparecían cada cierto tiempo. «El dueño del almacén nos decía es que me contaron que la muchacha volvió a la casa. Anoche me quedé pensando que nunca pregunté quién les decía eso. En esos días, con la angustia, no tenía cabeza para pensar en otra cosa que no fuera en buscar a Mariana».
Muchas parejas se separan después de vivir una experiencia tan traumática.
«Nosotros nos conocemos desde que tengo 14 años. Estamos juntos de toda una vida. La fe y la esperanza, porque somos muy creyentes en Dios, nos ayudó a permanecer en pie y salir adelante. Mis hijas me enseñaron a usar Facebook y creé un grupo (Ayúdanos a encontrar a Mariana Loreto Sepúlveda León). Yo subo fotos, cambio fotos. También en TikTok. Escribo mensajes, hago publicaciones. Lo importante era que el caso de Mariana no se olvidara. Porque si las personas dejan de publicar, la gente las olvida con los años».
Continúan las pericias
Al término del control de detención de Ghislain Quiroz, el fiscal jefe de la Fiscalía Centro Norte, Marcelo Cabrera, explicó que pidió ampliar la detención, debido a que Carabineros y el Servicio Médico Legal continúan realizando pericias en el domicilio del Pasaje Logroño. «Se encontró evidencia que fundamentalmente tiene un correlato con el relato que hizo el imputado y, por lo tanto, hay que periciarla. Para nosotros es fundamental contar con esta evidencia para poder sostener cualquier imputación de cargos». El persecutor agregó que también esperan el informe médico sobre las secuelas cognitivas con que quedó el sujeto tras sufrir el ACV y que este viernes será formalizado.