Círculo virtuoso: ingeniero instaló seis paneles solares en el techo y les saca trote
Christian Stehr hizo la inversión el 2023: antes gastaba unos $160.000 mensuales sólo en combustible.
En 2024 Christian Stehr Reimann producía en el techo de su casa más electricidad de la que necesitaba. Un año después, encontró cómo aprovecharla: compró un auto eléctrico y comenzó a utilizar parte de ella para cargarlo.
La historia comenzó en 2023, cuando este ingeniero eléctrico de 52 años, actual CEO de E-Auto Global, instaló seis paneles solares para reducir el gasto de electricidad de su hogar. El sistema tiene una capacidad de 3,3 kW y le costó cerca de $4,5 millones: según sus estimaciones, hoy una instalación de similares características podría costar menos de la mitad.
En ese momento Stehr todavía no tenía un vehículo eléctrico. El sistema que instaló está conectado a la red eléctrica: durante el día, cuando los paneles producen más energía de la que consume la casa, esa electricidad se entrega al sistema y se acumula como un saldo a su favor; cuando necesita más electricidad de la que generan los paneles, usa la energía de la red y ese saldo permite compensar parte del consumo.
Durante los meses de mayor generación solar -especialmente en verano- el excedente suele aumentar: en abril de 2024, Stehr acumuló cerca de $100.000. «En 2024 la energía costaba menos que ahora. Esos $100.000 me alcanzaban para tres o cuatro meses de luz gratis», recuerda. En cambio en invierno, cuando los paneles reciben menos sol y producen menos electricidad, el consumo del hogar aumenta; durante esos meses, los excedentes acumulados sirven para compensar parte de la energía utilizada.
Al comprobar los ahorros que le generaba el sistema, Stehr decidió sacarle mayor partido: a mediados de 2025 compró un JAC Ignite30X, modelo de auto eléctrico que declara una autonomía máxima de hasta 405 km bajo el ciclo de homologación chino y cerca de 293 km según el ciclo estricto WLTP.
Ahorro real
En la casa del ingeniero eléctrico no fue necesario instalar un cargador especial. Para recargar el vehículo utiliza el equipo que viene de fábrica, que puede conectarse directamente a un enchufe convencional. «Es básicamente un cargador que uno conecta a un enchufe común de 220 voltios. Consume aproximadamente lo mismo que un hervidor eléctrico. Durante una noche puede entregar entre 50 y 100 kilómetros de autonomía al auto».
¿Sus traslados son cortos?
«Generalmente, sí. Hay días en que visito clientes en la periferia de Santiago, aunque también puedo ir a Rancagua u otros lugares. Los fines de semana puedo viajar a la playa sin ningún problema».
¿Y tiene que dejarlo cargando toda la noche?
«Sí, pero normalmente en cuatro o cinco horas está listo. Depende del uso que haya tenido ese día, porque nunca recorro exactamente la misma cantidad de kilómetros».
¿Y qué hace cuando necesita recorrer más?
«En esos casos, lo cargo en las redes de electrolineras públicas».
¿Cuánto consume su auto al mes?
«El consumo mensual del auto es, más o menos, equivalente al de la casa. Eso lo puedo determinar a partir de lo que muestra la batería y de las cargas que realizo día a día. Al revisar esos datos, llegué a esa conclusión».
¿Cuál es el ahorro frente a un vehículo a combustión?
«Si uno compara un auto eléctrico con uno a combustión, el primero tiene un costo de energía mucho menor. Antes gastaba alrededor de $160.000 al mes en combustible. Con el auto eléctrico debo estar gastando menos de $40.000.
El ahorro es tremendo».
Para Stehr existe una segunda ventaja. Cargar el vehículo en casa resulta más económico que hacerlo en una electrolinera pública. Y si esa electricidad proviene de sus propios paneles solares, el costo puede reducirse todavía más.
¿Cuánto paga de electricidad?
«En realidad es poco: gasto en luz entre $40.000 y $50.000 al mes, sumando el consumo de la casa y el auto».
Cuál es la forma más eficiente de usar los paneles?
«Si uno tiene paneles solares y no tiene baterías, como es mi caso, lo ideal es cargar el auto durante el día, cuando hay sol. No siempre es posible, pero cuando se puede, es la alternativa más eficiente. En ese momento no estoy utilizando energía de la red pública, sino directamente la electricidad que producen los paneles para cargar el vehículo. Si uno puede hacerlo de manera habitual, prácticamente no tiene un costo adicional por esa carga. La inversión está en los paneles, que se recupera en el transcurso de varios años».
¿Ya recuperó la inversión?
«Cuando hice la instalación calculé un período de retorno de aproximadamente ocho años. Con la incorporación del auto eléctrico, ese plazo debería acortarse, porque aumentó mi consumo y, por lo tanto, aprovecho una mayor parte de la energía que generan los paneles. Probablemente esos ocho años se reduzcan a seis o cinco. Además, si hoy una instalación de similares características cuesta la mitad de lo que pagué en 2023, el período de recuperación también puede ser mucho más corto. En algunos casos, podría llegar a unos tres años».


