En la moción para hacer uso exclusivo de la casa familiar se reveló ese dato
En el texto se agrega que el cantante la acusa de haber tenido una aventura extramatrimonial.
Hace poco más de un mes, el 27 de agosto, se supo públicamente que el matrimonio de 25 años de la periodista Ana Sol Romero y el cantante Douglas se había terminado. Después de eso hubo trascendidos sobre celos excesivos por parte de él, pero nada confirmado. La argentina sólo dio una breve declaración y los detalles del proceso de divorcio no se habían conocido hasta ahora. En los documentos oficiales se detalla, por ejemplo, los argumentos de la cordobesa para pedir que el chileno no volviera al hogar familiar, donde se incluye rastreos en su contra.
El inicio. La petición de disolución del matrimonio, que Ana Sol Romero presentó el 15 de junio en contra de su esposo, Douglas Rebolledo, tiene sólo tres páginas y en ellas se detallan ocho puntos. Se establece, por ejemplo, que ambos han vivido los últimos seis meses en el estado de Florida (que es un requisito para presentar la solicitud allá), que se casaron el 8 de agosto del 2001, que «la separación es inminente» y que «el matrimonio está irremediablemente roto». Además dice que «las partes tienen una vivienda matrimonial que debe ponerse inmediatamente a la venta», que «el tribunal deberá asignar el porcentaje correspondiente de participación de cada parte» y que ambos deberán celebrar un «acuerdo de liquidación matrimonial» que incluya la responsabilidad parental, manutención de las hijas y la división de bienes y responsabilidades».
Rastreo. Dos meses después, el 18 de agosto, la defensa de Ana Sol le solicitó al tribunal el «uso exclusivo y la posesión de la residencia conyugal» donde vivieron los últimos ocho años. Entre los argumentos incluidos en esta moción se asegura que «el marido ha rastreado y vigilado a la esposa sin su consentimiento». Estos mismos argumentos, y otros, habría usado Romero para pedir una orden de restricción en contra del cantante (un proceso judicial paralelo) y que fue aceptada, por lo cual el chileno -hoy- no se puede acercar a menos de 500 pies (152,4 metros) de ella.
En el escrito se detalla que «el 6 de agosto, la esposa descubrió un rastreador en su auto, lo que explicaba cómo el esposo había estado apareciendo en diferentes lugares públicos» y se agrega que Douglas «le hizo comentarios a la esposa que demostraban un detallado conocimiento de sus movimientos, que sólo pudo obtener a través de vigilancia. La esposa cree además que el esposo instaló una aplicación de seguimiento o monitoreo en su teléfono móvil, tiene acceso a la cuenta telemática del fabricante de su auto o ha instalado cámaras adentro o afuera de la residencia que transmiten a su teléfono. La esposa solicita al tribunal que le ordene al esposo que desactive los aparatos y conserve los registros hasta una examinación forense».
En otro punto, la petición asegura que Douglas le pidió a la administración del condominio donde vivían que le «enviaran el registro de cuando el vehículo de Ana Sol entraba y salía del recinto».
Debido a todo lo anterior, se afirma en la petición que Romero «tuvo que cambiar sus rutinas diarias» y se mantiene revisando su celular, ya que el cantante «le dijo a la compañía (T-Mobile) que pertenecía a una menor de edad para mantener rastreado el equipo en todo momento».
Acusación. En el punto C de la petición se asegura que Douglas «ha menospreciado a la esposa en presencia de las niñas diciéndole que está destruyendo la familia y culpándola del divorcio, que no hay dinero por su culpa y que tuvo una aventura extramatrimonial (el abuso verbal continuo es un delito en Florida)». En el punto D se afirma que «el esposo critica el cuerpo de la esposa y la hace avergonzarse por su apariencia», que «apaga el aire acondicionado desde su teléfono cuando su esposa y las niñas están en la casa con calor extremo (y él no está)» y «corta el internet». En el punto E se agrega que existe documentación de apoyo que confirma que «el esposo ha cortado el celular de la esposa en tres ocasiones: el 1 de marzo, el 10 de junio y el 10 de agosto».
Ingresos. En la solicitud también se asegura que a mediados de mayo, Douglas «dejó de depositar fondos en la cuenta conyugal (…) el esposo redirigió, unilateralmente, los depósitos a una cuenta personal, sin previo aviso a la esposa y sin su consentimiento». «Desde esa fecha (mayo), el esposo no ha contribuido con fondos a los gastos de la mantención de sus hijas, pese a que sigue residiendo en la casa y consumiendo. Los servicios y la comida son financiados por la esposa a través de préstamos (…) el ingreso mensual neto de la esposa es insuficiente». Se agrega que «el desvío del flujo de ingresos conyugales por parte del esposo no constituye un ejercicio legítimo de independencia financiera, se trata de un intento deliberado de obligar a la esposa de ceder en este litigio».


