Felipe falleció el 19 de septiembre producto de un cáncer
En los últimos cinco años, el animador también debió enfrentar la partida de su madre y padre: Siempre me sirve mucho volver al trabajo, volver a la rutina. Un duelo no me puede tirar a la cama porque soy una persona que tiene la enfermedad de las adicciones.
Daniel Fuenzalida (54) retornó, este lunes, a radio Pudahuel y volvió a hacer en vivo «El medio día» en TVN. El miércoles pasado sólo grabó capítulos de su otro espacio «Ahora caigo», y estuvo unos días realizando su programa radial desde el estudio de su casa. Esa fue su forma de volver rápida pero paulatinamente después de un nuevo golpe en su vida: el 19 de septiembre falleció por un cáncer su hermano Felipe, de 59 años. Una gran pérdida que se sumó a la de su padre, también en septiembre de 2023 por un infarto, y a la de su madre en febrero de 2021 por secuelas de Covid.
¿Cómo está, Daniel?
«Eso es una pregunta simple y compleja, grande. Yo diría que (estoy) mal, en el sentido que aún no logro procesar lo que pasó, todo fue muy rápido. El domingo lo conversaba con Pato (Patricio, el mayor de los tres hermanos Fuenzalida Ferdinand), que son dolores muy distintos, sobre todo tan seguido… Ha sido muy difícil. La mamá es la mamá, después nos enfocamos en tirar para arriba a mi papá, se fue también y ahí sentí orfandad. Y cuando se va un hermano, es que se fue uno de los nuestros. Si bien nuestro núcleo familiar éramos cinco… pero él (Felipe) era una persona joven».
Daniel toma aire y continúa: «Nosotros vivimos la pérdida de mis papás, y yo soy el menor, entonces ver triste a mi hermano mayor me provoca mucha angustia pero también quise regresar a las actividades. Mis papás siempre me inculcaron volver a la pega. Cuando murió mi mamá yo hacía Me late y estaba en la radio, y mi papá lo primero que me dijo fue ¿cuándo vuelves a trabajar? Me dijo que tenía que volver al tiro, y recuerdo que volví a los dos días. Ahora sólo fueron un par de días también. En verdad mi idea era volver el lunes 20, pero no me dio y mis equipos me dijeron que me tomara todo el tiempo que quisiera. Me costaba más llegar a un programa en vivo, pero coincidió que la semana pasada el canal transmitió los Juegos Odesur y no era tan necesario que lo hiciera».
¿Cómo le ha hecho retornar al trabajo?
«Siempre me sirve mucho volver al trabajo, volver a la rutina de los chats de pega y a la vez mantener el legado de los valores de mis papás de continuar con mi pega. Con los años uno logra desconectar el cerebro, y seguir haciendo la pega. Cuando uno es animador, uno se concentra en hacer un programa, es cierto que uno evade porque está jugando, sonriendo, teniendo complicidad con los compañeros, y después viene el minuto que baja la adrenalina y vuelves al choque con la realidad desde la responsabilidad de un duelo».
Sobre este último punto, el animador argumenta: «No puedo estar en un eterno duelo. Para mí, un duelo no me puede tirar a la cama porque soy una persona que tiene la enfermedad de las adicciones. Esa emoción no me puede inhabilitar de mis actividades, al contrario, tengo que volver a pararme rápido porque es un riesgo quedarme pegado en una emoción, quedarme en la casa mirando el techo o yendo todos los días al cementerio, viendo fotos de ellos. Mis papás siempre están presentes, tengo fotos de ellos en mi camarín en TVN, también de mi perro Sebastián (que falleció en 2025), que también es un duelo importante, así como tendré presente a Felipe».
Sobre el respaldo recibido, Daniel reflexiona: «El apoyo de los televidentes, de los auditores, de los seguidores en redes (@exhuevo), son fundamentales y lo han sido siempre. Yo siento un cariño verdadero, no son palabras de buena crianza, yo siento una conexión y me escriben que me tome un tiempo, que no trabaje altiro, muchas personas mayores me dan consejos por interno y es como si me hablara un papá o una mamá».
Para Fiestas Patrias, el animador tenía en mente ir a Brasil (a Porto de Galinhas) unos días, lugar donde ha ido con sus padres y cercanos, pero «deseché la idea cuando la salud de mi hermano no avanzaba muy bien. Esa semana Felipe se complicó, tuvo una falla en el riñón donde tenía un tumor. Hace dos meses y medio nos comunicó que tenía este cáncer. Desde que mi mamá se contagió de Covid que teníamos un chat en WhatsApp los tres hermanos, y nos apoyamos ahí desde eso».
¿Planea tomarse un descanso en algún momento?
«Ahora no puedo, tengo programas y estamos impulsando la Teletón fuertemente. Yo soy mucho de rituales, voy a Brasil al mismo hotel que fui con mis papás (en 2019), y ahora con el duelo de Felipe decidí que volveré a ser bombero honorario en la 17 Compañía de Bomberos de Santiago, así como él (en Octava Compañía de Bomberos de Viña del Mar). Diría que han pasado unos 15 años desde que dejé de serlo. Es linda y contenedora la vida de cuartel, yo partí chico en eso y Felipe se entusiasmó porque me vio a mí pero él fue mucho más perseverante, estuvo 33 años siendo bombero. Hace unos tres o cuatro meses, Felipe me regaló su casco antiguo, así que es una bonita manera de homenajearlo, y no desde el parar, sino desde el hacer cosas».
¿En quién se apoya usted?
«En mi hija (Ignacia), que ya es una adulta, tiene 24 años, desde el primer momento ha estado conmigo, me dice qué hacer y qué no. Me apoya con actos, el fin de semana pasado nos fuimos a la playa porque sabía que era el primero después de lo de Felipe y fuimos al cumpleaños 60 de Pato que fue el domingo, y que fue bien emotivo. Y también mis amigos como el viejo del Uber (Claudio Pizarro) y Hernán, un amigo de Curacaví, en ellos busco sabiduría. Felipe y Pato están de cumpleaños en septiembre, y mi papá y ahora mi hermano partieron este mes también, pasó de un mes de celebraciones a un mes de pérdidas, tengo que darle un resignificado».


