Quedé en shock, dice la periodista, que se comprometió este miércoles
El karateka Rodrigo Rojas orquestó plan sin que ella supiera. Llevaba harto tiempo buscando el momento, reconoce él
Después de cenar en un restaurante la noche de este miércoles, Natalia Mandiola (34) notó algo diferente en su pareja. «Andaba raro, venía muy callado de vuelta en el auto», recuerda la periodista con pasado televisivo en La Red, en referencia a su compañero desde hace tres años, el karateka Rodrigo Rojas (33). «Es cierto, venía nervioso, quería que todo saliera bien», retruca el medallista de oro panamericano, responsable de un plan romántico del que no tenía idea su pareja: en minutos él le pediría matrimonio.
«Él quería llegar rápido a la casa y cuando entramos al departamento, vi que la terraza estaba diferente», retoma ella, embarazada de cuatro meses, quien a lo lejos vio velas instaladas en esa dependencia. Más cerca, también divisó un juego de luces multicolores, flores y una reseña en inglés que decía «Marry me» («Cásate conmigo»). Sin digerir la situación, Rodrigo se hincó ante ella, sacó un anillo y vino la petición.
«Yo quedé como en shock, fue muy lindo, muy emotivo, ahí se me cayeron unas lágrimas, por supuesto», retoma Natalia, aún sorprendida por el hito. «Es verdad que ya habíamos hablado sobre el plan de casarse, pero pensé que ahora que estoy embarazada, eso se podía posponer», sigue.
Habla Rodrigo: «Llevaba harto tiempo buscando este momento. La idea inicial era poder entregarle el anillo y pedirle matrimonio en las vacaciones que nos dimos en Brasil, pero tuve problemas con el envío del anillo. Llegó mientras nosotros estábamos de vacaciones, así que tuve que suspenderlo. Una vez que llegamos a Chile, tuvimos la ecografía de Dominga (la guagua que esperan) y ahí quería proponerle, pero pasó el anuncio del embarazo y esperé un poco más, hasta el Día de los Enamorados».
¿Recibió ayuda para perpetrar su plan?
«Claro que sí, tuve cómplices, jajajá. Estuvo la Paulita, la mejor amiga de la Nati. También mi hermana Paulina me ayudó con cosas. Sin ellas nada de esto podría haber sido posible, porque toda la sorpresa se hizo cuando nosotros estábamos cenando».
¿Qué se viene ahora para ustedes, Natalia?
«Queremos hacer un matrimonio civil pronto, eso sería algo pequeño. Y ya cuando nuestra hija tenga dos años y camine, nos gustaría hacer una fiesta como corresponde. Los dos somos buenos para pasarlo bien así que eso va sí o sí».


