El nadador chileno logra su segunda presea en Paris 2024
La prueba de 50 metros era a la que menos le teníamos fe, nos preparamos para terminar quintos y nos vamos siendo terceros, confesó.
El deportista y leyenda Alberto Abarza continúa haciendo historia. El nadador chileno logró su segunda medalla de bronce en Paris 2024, al llegar tercero en los 50 metros espalda.
El deportista con más medallas en la historia de Chile en los Juegos Paralímpicos y que además había logrado anteriormente el bronce en los 100 metros, saltó a la piscina de La Defensa Arena de París a las 13.30 horas con el objetivo de lograr un resultado igual o mejor que en Tokio 2020, donde se llevó presea de plata en la distancia, otra de plata en los 200 metros estilo libre y una de oro en los 100 metros espalda.
Las expectativas eran altas, ya que buscaba la quinta medalla de su carrera en los Juegos Paralímpicos. Y lo logró con éxito. El chileno terminó tercero, con un tiempo de 58″12/100, justo después del ruso que compite con bandera neutral Vladimir Danilenko (57″54/100) y el brasileño Gabriel dos Santos Araujo (50″93/100). De esta forma terminaron exactamente en el mismo orden y similares posiciones que en la prueba de 100 metros.
Terminada la prueba, Abarza se llevó los aplausos de más de 15 mil espectadores que fueron a presenciar la competencia. «Estoy agradecido de papito Dios, de permitirme una nueva final. Agradecido en el corazón de toda la gente y equipo que hacen posible esto, yo solo me tiro a nadar y sin ellos no sería posible esto», comenzó diciendo.
«Para ser honestos la prueba de 50 metros era a la que menos le teníamos fe, nos preparamos para terminar quintos y nos vamos siendo terceros, así que me voy feliz», agregó, aún con sorpresa.
Si hay algo que extrañó en Tokio 2020, cuando tuvo sus tres medallas, fue la presencia de la gente, donde no pudo contar con el apoyo del público ni de su familia por el Covid 19 y los protocolos que conllevaba. En estos Juegos, pudo volver a sentir ese ruido que extrañaba.
«Poder vivir esta fiesta y ver el estadio lleno de gente para seguir la competencia es hermoso, tener a mis hijas, a mi mamá a mi lado, a mi gente y el solo hecho de estar acá ya lo es todo. Este sonido de la gente, como en Santiago 2023 y en Río 2016 es otra cosa, es impresionante y realmente se siente que retumba el estadio y gracias a Dios puedo estar aquí», aseguró.
Independiente del resultado, Abarza valora la instancia y todo lo que conlleva la experiencia, pero asegura que va por más. «Estar acá ya es disfrutar, el vivir una final ya es emocionante y salgo de aquí feliz. Venía por el 200 y ahí es donde voy a pelear el podio. Los rivales van cada día mejores en el agua, pero nada es imposible y queremos irnos con tres finales y ojalá con tres podios», cerró.


