El hombre, perteneciente a la Iglesia Adventista de Maipú, guardaba imágenes en su computador
María Isabel Guzmán
«Estaba muy solo». Esa fue la explicación que dio un hombre de 36 años cuando le preguntaron por qué había instalado un dispositivo armado con un celular y baterías, en un papelero del baño de mujeres de un templo de la Iglesia Adventista en Maipú, donde colaboraba como monitor de menores y encargado del audio de las actividades de la comunidad, ubicada en la Población Los Héroes.
La alarma la dio una mujer que aseaba el recinto y que encontró el dispositivo, la tarde del domingo. Primero pensaron que se trataba de una bomba, pero luego el mismo detenido les dijo a los feligreses que era un aparato para grabar sonidos y evitar robos. Sin embargo, al revisar el teléfono se pudo observar que su objetivo era otro.
El comisario Vladimir Zapata, jefe (s) de la PDI en Maipú, señaló que el teléfono «estaba colocado estratégicamente adentro del baño del templo. Al revisarlo, se encontraron grabaciones de mujeres que ingresaban al baño, además de menores de edad. Y al revisar su computador se encontraron grabaciones de la misma índole».
Gloria Mallea, una vecina y feligresa del templo en cuestión, contó que el detenido «guiaba a los niños; es monitor, pero no estaba solo con las niñas. La Fiscalía pidió ampliar su detención hasta el jueves para peritar los aparatos incautados.


