La opinóloga y actriz dejó atrás su tono gastado y casi inaudible
El reflujo era la causa de su afección. Para superarlo ya no fuma, no toma y no come aliños.
RODRIGO VILLA
-¿Aló? ¿Podría hablar con Marisela Santibáñez?
-(Mujer con tersa voz FM) Sí, con ella habla.
-Disculpe señora, quiero hablar con Marisela Santibáñez, la de la voz gastada.
-¿La que hablaba como «El Padrino»? Bueno, soy yo, pero ya me mejoré.
El cambio vocal de la actriz y opinóloga es impresionante. De un tono carrasposo, como de fumador empedernido con faringitis, pasó a tener una voz acaramelada y estéreo.
O como dice ella, la recuperó. «En el último tiempo tenía la voz de El Padrino. Si cuando Stefan Kramer me imitó, en realidad lo que hizo fue repetir esa voz gastada que tenía», recuerda ella.
Fue un desgaste gradual que transformó su voz siempre ronca en una ronquera molesta. Y todo por culpa del reflujo, afección que consiste en que lo que uno ingiere hacia el estómago se devuelve por el tubo esofágico. En este caso, eso le afectó las cuerdas vocales.
«Con esa voz no podía estar en la radio o la tele y me concentré todo este tiempo en recuperarla. Bajé de peso, ahora me alimento de mejor manera, sin cosas irritantes como los aliños, dejé el cigarro, el alcohol y el hielo», explica.
-Lo lamento.
-No, de verdad ha sido bueno. Empiezas de a poco a bajar el consumo. Si no puedes dejarlo, lo reduces drásticamente a un 20 por ciento.
-El reflujo también se opera, ¿verdad?
-Se puede operar, pero el médico me dijo que me diera la oportunidad de no operarme, y lo logré haciendo lo que decía. Ahora mantengo eso con cosas simples como dormir un poco más levantada o con ejercicios, que básicamente consisten en no hablar.
-¡Una mujer que no puede hablar! ¡Adorable!
-Hay que tener fuerza de voluntad, jajajá. También hay que dormir mucho, para darle descanso a esa fatiga vocal.
-¿Te cambió la vida?
-Sí, porque de inmediato me ofrecieron un proyecto en la radio. Había estado sin pega hace un par de meses, muy complicada, pero ahora me están apareciendo ofertas.
-Tu voz te identificaba. ¿Qué pasará ahora?
-Mi voz sana, de antes, era ronca, pero no gastada. Si la gente me preguntaba si me dolía cuando hablaba. Ahora tengo una voz bonita y sana. Me volvió el alma al cuerpo.
«En el último tiempo tenía la voz de ‘El Padrino.», reconoce Marisela.


