Jugaban Fortnite y perdieron comunicación, el padre realizó campaña en Facebook para ubicar al partner de su hijo
Vicente de 9 años y Agustín de 11 años no se conocen en persona, pero se reunían online todos los días a las 18 horas a jugar en la PlayStation. De un día para otro, uno de ellos no se conectó más.
Vicente Bustos tiene nueve años, vive con sus padres y su hermano en San Javier de Loncomilla, en la Región del Maule. Su hobby es jugar Fortnite en la PlayStation.
Agustín, de 11 años, vive con su familia en el sector de Dulce Villa, en Viña del Mar, en la Quinta Región, y también es un jugador empedernido de los videojuegos, especialmente de Fortnite.
Ambos niños no se conocen en persona, pero son amigos virtuales. Su amistad se inició a principios de enero, en una partida online del juego Fortnite. Desde ese entonces eran partners y solían conectarse a jugar casi todos los días. Eso hasta que los incendios forestales remecieron a Viña del Mar, Quilpué y Villa Alemana a inicios de febrero, y Vicente le perdió el rastro a Agustín.
Según describe el sitio de Google Families (ver en https://acortar.link/RyPBN7), Fortnite es un videojuego para PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch, Windows, Mac y dispositivos móviles «que incorpora elementos de juegos de construcción libre y les añade la acción frenética propia de un juego de disparos en tercera persona. El juego tiene dos modos: una versión para uno o varios jugadores de tipo jugador contra entorno llamada Salvar el mundo y la inmensamente popular versión multijugador de tipo jugador contra jugador conocida como Battle Royale».
La búsqueda
Sebastián Bustos (34) es el padre de Vicente. Trabaja como operario en una empresa sanitaria. Cuenta que desde que ocurrió el megaincendio, su hijo estaba muy preocupado por Agustín y bajoneado porque, de un día para otro, su amigo no se conectó más.
Este jueves, dice que no soportó más esa situación, y se dio a la tarea de buscar a Agustín. Ese día escribió en su cuenta de Facebook el siguiente mensaje:
«Hola, les cuento que somos una familia de San Javier, séptima región. Mi hijo juega Fortnite, un juego de Playstation, hace un tiempo hizo un amigo, su nombre es Agustín Román, debe tener entre 8 a 10 años».
En la misma publicación, Sebastián explicó que «lo único que sabíamos era que es de Villa Dulce. Desde el día de los incendios que Agustín no se conecta a jugar, mi hijo está un poco triste al no saber de su amigo».
«Si alguien conoce a este pequeño o a sus padres les agradecería me contactaran, lo único que queremos saber es si este pequeño está bien. De antemano muchas gracias», concluyó.
Ese mensaje lo compartió en varios grupos de Villa Dulce y le pidió a sus amigos de Facebook que lo difundiera. La búsqueda resultó y las redes sociales hicieron su magia: alguien que conocía al padre de Agustín le escribió un mensaje, y le dio su contacto.
Gracias a eso, los padres de ambos niños se contactaron y ellos pudieron reencontrarse vía telefónica.
«Esa tarde se mandaron un video y un audio. Agustín nos envió una foto de él, antes de eso no se habían visto. Y el viernes hablaron por teléfono. No han podido volver a jugar, porque Agustín perdió su PlayStation: el departamento donde vivía con su familia fue devorado por el incendio», relata Sebastián.
¿Cuánto se demoró en ubicar a Agustín?
«El mismo jueves cuando compartí la publicación en los grupos de Facebook tipo «Avisos Villa Dulce» logramos contactarlo. Me escribieron personas que conocían a sus padres».
¿Cómo reaccionó Vicente cuando perdió contacto con Agustín?
«Mal. Un día su amigo le comentó que había incendios cerca de su casa. Después, de un día para otro no se conectó más. Vicente se preocupó altiro, pero pensamos que podía ser un tema de electricidad; pasaban y pasaban los días y no se conectaba. Hasta que un día mí mujer lo notó triste y le preguntó qué le pasaba. Le dijo que estaba preocupado, que no sabía nada de Agustín. Los únicos datos que teníamos era su nombre y que era de Villa Dulce».
Esos datos fueron suficientes.
«Sí. Yo hablé con Vicente y le prometí que íbamos a buscar a su amigo. Él me dio su nombre, y también el nombre ficticio con el que juega en la PlayStation. Así que el jueves empecé a buscar grupos de Facebook. Me llegaron dos mensajes de personas que conocían a los padres de Agustín. Al rato me escribió su papá contándome que el niño estaba bien, pero que lamentablemente ellos habían perdido su departamento tras el incendio».
Vicente cuenta que conoció «al Agus a principios de enero y empezamos a jugar Fortnite; desde esa fecha hasta febrero hemos estado conectados. Fortnite es un juego de batalla: son 100 jugadores en una isla que se ponen a pelear. Yo me hice amigo del Agus jugando una partida con Lautaro (otro amigo virtual), y le mandé una solicitud de amistad. No me la aceptó de una, pero de repente se unió a la partida. Después jugábamos casi todos los días».
Sebastián recalca que su hijo Vicente juega PlayStation en línea bajo su supervisión. «Estoy con él y escucho lo que habla con otros niños; se que son ellos por sus voces y porque lo único que hablan es de Fortnite. Entonces yo conocía la voz de Agustín», cierra.
«Fortnite es un juego de batalla: son 100 jugadores en una isla que se ponen a pelear», Vicente Bustos (9).


