La empresa Cheaf prepara bolsas sorpresas de alimentos: se retiran en Jumbo y Santa Isabel
La iniciativa ayuda a que los locales no boten sus mermas. Una bolsa de lácteos cuesta $4.000 y una de fiambres, $5.000.
Si ha ido a un Jumbo o a un Santa Isabel, supermercados del grupo Cencosud, lo más probable es que haya visto a alguna persona retirando una bolsa ecológica con la marca Cheaf. Tienen diversos productos en su interior que, aseguran, cuestan desde 50% menos.
Esas bolsas valen entre $4.000 y $8.500, dependiendo del contenido. Los mix de lácteos o de pastelería pequeña o bollería cuestan $4.000; con surtido de frutas y verduras, con platos preparados y los de fiambres, $5.000, y el mix de pastelería cuesta $8.500. Se compran a través de la aplicación de Cheaf y se retiran en uno de los 25 supermercados en que el sistema está operando en Santiago.
Las bolsas tienen productos que el supermercado está a punto de sacar de las góndolas porque están cerca de la fecha de vencimiento. También están aquellos que por estética, como sucede con la fruta y verdura, no llegan a las góndolas.
«Todos están en muy buen estado aunque sea una merma. El yogur, por ejemplo, el supermercado lo saca a diez días del vencimiento, pero está apto para consumir», cuenta Elena López, cofundadora de Cheaf, foodteach mexicana que ofrece el servicio y que ingresó al mercado chileno de la mano de Cencosud.
«Nuestra solución entrega un triple impacto: ayuda a los usuarios a obtener alimentos de buena calidad a bajo precio, lo que es muy importante para el ahorro; también ayuda a los comercios a recuperar sus costos de producción y a atraer nuevos clientes y al mismo tiempo es un aporte para el medioambiente porque impide el desperdicio de alimentos, que es un gran problema: se le atribuye el 10% de las emisiones de CO2», agrega López.
La empresa espera trabajar con otras cadenas de supermercados en Chile y seguir creciendo en Latinoamérica, cuenta.
¿Por qué la oferta es a ciegas, no se ve lo que viene en la bolsa?
«Sí, la compra es a ciegas. Lo hacemos para no canibalizar la venta de los productos que tienen en venta el supermercado con precios normales».
¿Qué pasa si un cliente se encuentra con un producto vencido en la bolsa?
«Nosotros tenemos un canal de soporte que siempre reembolsa al cliente, pero es algo que nos ocurre poco porque las marcas están interesadas en dar un buen servicio. Si no lo hacen, damos de baja a ciertas marcas. Nos ha pasado en México con empresas pequeñas».
Cheaf nació en México en plena pandemia, en julio de 2020, cuando Elena López y su socio Kim Durand realizaron una prueba piloto con restaurantes y pastelerías del centro de Ciudad de México con 250 personas, a través de un grupo de WhatsApp. Ofrecían mermas o productos que no se pudieron vender a bajos precios y les fue tan bien que en un par de meses ya llevaron su idea a una aplicación para Apple Store y Google Play. Hoy ya tienen 1.500 comercios asociados en ese país y casi 1.500.000 de usuarios.
En restaurantes
En Chile se enfocaron en los supermercados porque, entre otros análisis, se dieron cuenta de que ya existía la aplicación GoodMeal que permite rescatar los alimentos que se generan restaurantes, cafeterías y comercios, como panaderías, con precios desde 50% menos. Su aplicación ya tienen más de un millón usuarios.
«Ya llegamos a más de 2.000 tiendas que ofrecen descuentos para sus mermas y ahora estamos desarrollando tecnologías para que grandes marcas de productos, como Nestlé o Unilever, por ejemplo, puedan vender su merma en buen estado a través de la aplicación», dice Maximiliano Acosta, cofundador de GoodMeal.
No tienen pensado ofrecer su solución a supermercados, pero celebra la llegada de Sheaf.
«Entre más emprendimientos tengan como finalidad que la comida no se desperdicie, mejor. Y en los supermercados se genera mucha merma para rescatar», asegura.
Más empresas les sacan el jugo a los desechos
Hay varios emprendimientos, apoyados por Corfo, que usan desechos de alimentos como materia prima de sus productos. Acá van tres.
Aguadal : Elabora productos cosmética natural, sin químicos dañinos, para el cuidado de la piel y el cabello. Trabaja en alianza con Cervecería D'Olbek, con productos en base a cerveza; con la empresa Buen Punto consiguen semillas y pieles de frutas, y la cafetería La Boina les provee la borra del café como insumo.
Cáscara Foods : revaloriza las pulpas de fruta, el principal residuo de la industria de jugos y purés, transformándola en fibra de fruta, un ingrediente alto en fibra y de sabor frutal.
Fibraox : es un deshidratado de fruta, alto en fibra dietética con prebióticos, antioxidantes y fitoesteroles, obtenido a partir de manzanas y peras que no son comercializadas en los packing de la zona de Curicó debido a su tamaño, forma o algún daño.


