Es una de las herramientas que contempla la Ley antiterrorista, aprobada este miércoles
No puede acceder al contenido de mensajes en plataformas con cifrado de extremo a extremo, como WhatsApp, advierte especialista.
La reforma a la denominada «Ley antiterrorista» tenía enfrentado a sectores del gobierno, sin embargo, la Cámara de Diputados aprobó el informe de la comisión mixta y el proyecto se despachó este miércoles para convertirse en ley. La reforma introduce tecnologías avanzadas, como el IMSI Catcher (International Mobile Subscriber Identity o Identidad Internacional del Abonado Móvil), un sistema que permite identificar y rastrear teléfonos móviles mediante la recolección de información básica, como la ubicación y el número de identificación de los dispositivos. Sin embargo, no accede al contenido de las comunicaciones. Además, la medida también se aplicará a crímenes relacionados con el narcotráfico, el control de armas y la asociación ilícita.
El sistema que fue motivo de debate se utiliza en varios países, incluidos Estados Unidos, Alemania y Francia, donde es regulado bajo estrictas leyes de privacidad. «Esto afecta a personas que no tienen relación con los delitos investigados, pero a las cuales se les interceptarán sus comunicaciones. Eso es lo que nosotros estamos cuestionando. Y por eso no estamos de acuerdo con su inclusión, porque representa una amenaza directa a derechos fundamentales como la privacidad de las comunicaciones y su inviolabilidad de forma arbitraria. Tenemos legítimas dudas para plantearnos que este tema en particular es inconstitucional», dijo en la discusión la diputada del PC, Alejandra Placencia.
La contraparte fue la ministra del Interior, Carolina Tohá, quien dijo que el Ejecutivo cree que la forma en que quedó resuelta la aplicación del IMSI Catcher en esta ley es adecuada. «Partió con una definición extremadamente laxa, que generaba muchos riesgos, porque no se había puesto ante todas las posibilidades de un uso inadecuado o de afectación de terceros que no tuvieran participación en los hechos. Pero la fórmula que se dio en la Cámara de Diputados, que en definitiva fue la que se dejó en la comisión mixta, restringió esto».
Uno de los autores del proyecto, Felipe Kast, explica que la reforma «nos permita perseguir a estas células que han tenido bajo el temor a la macrozona sur por mucho tiempo. Ahora se da certeza jurídica a la Fiscalía para perseguir a los terroristas. Porque aquí el solo hecho de organizar un atentado terrorista, incluso previamente que se haya concretado, ya sería un delito, cosa que antiguamente y con la ley anterior no era posible».
Cómo funciona
«Es un sistema que lo que hace en definitiva es engañar a los teléfonos», explica Guillermo Benítez, experto en seguridad y prevención del delito. Benítez señala que los teléfonos móviles necesitan conectarse constantemente a torres de telecomunicaciones para enviar y recibir señales, ya sea para llamadas, datos o mensajes. Estas torres transmiten señales, y los teléfonos se conectan automáticamente a la más cercana con la mejor intensidad de señal. «El sistema emite una señal más potente que las de las torres normales de telefonía, lo que hace que los teléfonos cercanos se conecten a este dispositivo en lugar de a las antenas habituales. Una vez que un teléfono se conecta, el sistema puede capturar información del dispositivo, como el número único que contiene el chip SIM, conocido como IMSI, que identifica al usuario a nivel global». Este sistema no se limita a captar la información de un solo teléfono, sino que recolecta datos de todos los dispositivos que estén en el área y se conecten a él, lo que amplifica su alcance y potencial de monitoreo», pero «no puede acceder al contenido de mensajes en plataformas con cifrado de extremo a extremo, como WhatsApp», advierte.


