La interrupción de 36 horas consideraba a seis comunas de la Región Metropolitana
Mientras restaurantes del Patio Bellavista mantuvieron la operación con estanques conectados a sus cañerías, vecinos de las comunas afectadas se las arreglaron con bidones en los puntos de abastecimiento para cocinar y llenar baños.
Hasta las 09.00 de este domingo se extendería el megacorte de agua que comenzó a las 20.00 horas del viernes y que incluyó a las comunas de Independencia en su totalidad y zonas puntuales de Conchalí, Recoleta, Renca, Providencia y Santiago. La interrupción se debió al traslado del Acueducto El Carmen, necesario para la construcción de la nueva estación del teleférico en el Parque Metropolitano.
El sector de Patio Bellavista, uno de los polos gastronómicos de las comuna de Providencia, estaba justo dentro del perímetro afectado por el corte. La jornada de este sábado se vivió ahí con normalidad pese a la contingencia. El tránsito de turistas y clientes nacionales era constante. Los restaurantes funcionaban con agua proveniente de cinco grandes estanques instalados por la administración del recinto y abastecidos por camiones aljibe.
Restaurantes como «Openbox» y «Texas Ribs» operaron sin mayores inconvenientes. «Los estanques que instalaron durante la semana quedaron conectados a las cañerías normales de los restaurantes, así que el agua llegó sin problema», señaló José Luis Muñoz, administrador de Texas Ribs. Por su parte Natalia, jefa de salón de Openbox, coincidió en que los clientes «ni se han inmutado de que no haya agua, porque los trabajos de abastecimiento se hicieron bien y la operación se mantuvo estable».
Ambos subrayaron que la coordinación previa fue clave para evitar complicaciones.
Los vecinos
En Independencia la realidad fue distinta, pero tampoco hubo grandes complicaciones. Los vecinos llegaron a los puntos de abastecimiento habilitados por Aguas Andinas con botellones. Eva, de 38 años, Marisol, de 54, y Berta, de 66, afirman que habían comprado entre dos y tres contenedores cada una para asegurar agua en hogares de cinco, cuatro y seis integrantes. La prioridad era cocinar y llenar baños, reservando parte del suministro para hervir y garantizar la comida del fin de semana.
«Había que prever, con niños en casa no podíamos quedarnos sin agua», comentó Marisol, mientras cargaba los recipientes. Berta, mayor que sus vecinas, optó por almacenar agua aparte para hervirla y así asegurar las comidas. Eva señaló que la compra anticipada les dio tranquilidad para pasar el corte sin sobresaltos.
En Providencia, cerca del Patio Bellavista, Emilio se enteró de la interrupción solo cuando abrió la llave y no salió agua. Contaba con un bidón en la casa, y con un botellón alcanzó a juntar lo básico. «Salí porque tenía que tener para llenar el baño durante el día», comenta.
«Avisaron con tiempo la verdad, era cosa de una abastecerse bien para que no nos falte el agua, además los puntos funcionan bien y hay hartos por la comuna, así que no creo que le haga falta a nadie, total lo pero era por hoy día -sábado- nomás», concluyó Eva.


