Detractores acusan que tuvo conflictos de intereses mientras fue primer ministro
Su amistad con el principal accionista de la firma de bolsos y carteras data del 2003, cuando era jefe de gobierno.
La asesoría que Tony Blair realizará este año para la lujosa firma francesa de bolsos y carteras «Luis Vuitton» encendió las alarmas sobre los conflictos de intereses que habría tenido quien fuera primer ministro del Reino Unido entre los años 1997 y 2007.
Su principal acusador es el ministro del partido liberal demócrata, Norman Lamb, quien critica los vínculos del político laborista con millonarios de la talla de Bernard Arnault, el principal accionista de la empresa que próximamente lo contratará y quien, dicho sea de paso, además es el hombre más rico de Francia.
«Podría ser una amistad totalmente inocente, pero en una democracia tiene que haber normas más claras y estrictas para prevenir este tipo de apoyo financiero generoso, tanto en la oficina y poco después de dejar el cargo», aseguró Lamb.
Según «The Telegraph», el jefe de gobierno realizó desde el 2003 distintas visitas a propiedades y barcos de Arnault en Francia. Luego, el acaudalado galo se alojó en Chequers, la residencia campestre de los primeros ministros en Inglaterra
Además, el francés recibió en París a los tres hijos del premier. Incluso Euan, el mayor de ellos, trabajó dos meses en una radio que el magnate tiene en la ciudad Luz, con un contrato que incluía departamento, guardaespaldas, auto y chofer.
De acuerdo al diario británico, detrás de esta situación podría haber un conflicto de intereses porque el código de conducta de los miembros del gobierno establece que «ningún ministro o su familia deberían aceptar invitaciones que puedan ponerlos en una obligación de retribuir ese gesto».


