La empresa nacional obtuvo ganancias por US$25 millones el 2009
Nuestra compañía es una franquicia que opera en forma absolutamente independiente, afirmó el gerente general de la cadena, que cuenta con 59 locales en Chile.
«Lo que empezó a matar los arriendos fue la piratería de la calle hace algunos años; luego vino internet, que terminó por sepultarnos. Hoy bajas una película y no tienes que pagar nada. De hecho hasta los piratas ya no arriendan para copiar porque ellos mismos sacan las películas de internet», explica Mónica Ramos, del video Club Sucre, en Ñuñoa.El caso del mentado video club replica, a escala criolla, la debacle que sufrió la gigantesca cadena de arriendos estadounidense Blockbuster, que ayer se declaró en quiebra. La drástica decisión era la única alternativa de la compañía, que arrastraba una deuda de 1.460 millones de dólares, con activos de sólo 1.020 millones.
«Tras un cuidadoso y exhaustivo análisis, se determinó que el proceso anunciado hoy es el camino óptimo para recapitalizar nuestro balance de cara al futuro, a medida que seguimos trabajando para transformar nuestro modelo de negocios y satisfacer las preferencias cambiantes de nuestros clientes», dijo el director ejecutivo de Blockbuster, Jim Keyes. La compañía llegó a un acuerdo con sus principales acreedores para reducir su deuda en 90%, por medio de la venta de bonos y la reducción del número de locales. La caída de la cadena era un rumor que se arrastraba hace tiempo, y que se debe principalmente a la competencia que generó la piratería y los cambios en los hábitos de consumo de la industria audiovisual.
«Debido a la tecnología los ciclos de vida de los productos son cada vez más cortos. En este caso los DVD fueron reemplazados por internet, ya que por un costo más bajo y de modo más cómodo, la gente pudo acceder a las películas», explica Washington Saavedra, especialista en márketing de la Universidad Central. La debacle de la transnacional, sin embargo, no se replica para nada en Chile.
«La quiebra no nos afecta ni nos afectará, porque somos totalmente independientes de la compañía estadounidense, ya que operamos a través de una franquicia. Actualmente, Blockbuster atraviesa por un muy buen momento financiero, al punto que facturará 25 millones de dólares por arriendo y venta de películas, videojuegos, música, revistas, snacks, dulces, sin incluir los ingresos por venta de tickets para conciertos y eventos», indicó la empresa chilena en una declaración pública. Exactamente esa diversificación es la que le faltó a la empresa gringa. «No hubo un replanteamiento del negocio en cuanto a si apuntaban al arriendo de DVD o a la entretención. Cuando el negocio se define sobre la base de un producto, éste puede que no se adecue a los cambiantes gustos del consumidor», agrega Saavedra.
-1.460 millones de dólares era la deuda que arrastraba la compañía estadounidense.-La historia
Todo partió con una tienda en Dallas, Texas
Blockbuster partió en Dallas, Texas, con una tienda que instaló en 1985 el empresario estadounidense Wayne Huizenga. Rápidamente el número de locales fue creciendo, hasta abrir en 1993 la número 3.000 en Nueva York. En 2002, Blockbuster compró Movie Trading Company, una compañía dedicada a comprar, vender y promocionar películas y videojuegos. Blockbuster también introdujo el concepto de suscripción vía internet; además inauguró 450 tiendas en Estados Unidos y el extranjero e incorporó el arriendo y venta especializada de videojuegos. Luego de eso vino la debacle.


