Universidad de Concepción logró el ascenso a la división de honor tras vencer 3-0 a Deportes Copiapó
Los empujones partieron con el festejo deltécnico visitante Cristián Muñoz en el estadio Luis Valenzuela Hermosilla.
Corría el minuto 88 cuando Universidad de Concepción terminó de enmudecer a los casi ocho mil espectadores presentes en el estadio Luis Valenzuela Hermosilla de Copiapó con el tercer gol del partido, obra de Ignacio Herrera de penal. Mientras los jugadores penquistas corrían a abrazarse tras dejar prácticamente abrochado el título de Primera B, el técnico Cristián Muñoz celebró girando su cuerpo hacia la tribuna.
En ese preciso instante comenzaron los problemas y el caos al borde de la cancha. «Agredieron a uno de los integrantes del cuerpo médico de la U de Conce, está sacado (Carlos) Salomón, todos enojados por el festejo que hizo el técnico Cristián Muñoz apuntando a la tribuna. Llegó el entrenador de Copiapó, Hernán Caputto, y varios peloteros a separar», describió Felipe Puccio, reportero de cancha de la transmisión de TNT Sports.
El comentarista Leonardo Burgueño complementó la descripción de la pelea entre los planteles. «La primera discusión con la Nona Muñoz fue cuando se le acerca (Matías) Gallegos, después Fabián Torres y a partir de ahí se desatan todos los incidentes. De hecho, Nacho Herrera todavía venía sin polera por su festejo de su gol. Incluso se metió un hincha que lo alcanzó a sacar (Jairo) Coronel», añadió.
El fanático mencionado lució un colorido gorro anaranjado, se pasó a la cancha y hasta tuvo el desparpajo de amagar con agredir a uno de los jugadores de la U de Conce. Fue atrapado por los futbolistas de Copiapó y luego arrancó hacia una de las salidas.
La situación parecía calcada a la vivida por Universidad de Chile hace pocos días en Lanús por la Copa Sudamericana y recién se vino a calmar pasados los tres minutos de empujones. Caputto se acercó al entrenador rival para pedirle explicaciones por el gesto, pero la Nona Muñoz descartó que se tratase de una provocación. Con ademanes le intentó explicar que estaba apuntando a alguien en específico, un familiar quizás, en forma de dedicatoria.
Los encontrones se detuvieron cuando ingresaron carabineros y con el posterior llamado del árbitro Juan Lara a los técnicos. El juez les señaló a Caputto y Muñoz que se iría a camarines, a la sala de comité de crisis para determinar que pasaría con los minutos restantes del partido por el ascenso a Primera División.
El intertanto se sintió eterno y los jugadores penquistas ni se aguantaron las ganas de celebrar. Empezaron a felicitarse como si ellos mismos hubiesen tomado la decisión por Lara. Incluso se metieron en el túnel rumbo a camarines, donde comenzó un festejo alocado comandado por el capitán Osvaldo González.
«Hicimos un esfuerzo tremendo y afortunadamente pudimos ser campeones. Cuando volví al club estábamos en un momento difícil, así que imagínate lo que es volver a Primera. Vamos a ver si me quieren acá el próximo año, a mí me encantaría jugar otro más. Fue muy lindo, es un muy buen grupo», dijo el experimentado Rocky, de 41 años.
El veredicto final del juez fue entregado, de hecho, en medio de los festejos en el túnel. La Nona Muñoz fue empapado con botellas de agua por sus dirigidos y luego analizó el logro. «Es nuestro primer título como cuerpo técnico así que estamos felices. Ganamos un partido extraordinario y estamos arriba. Estamos en el Everest, llegamos a la última parte del torneo y nos llevamos esta copa hermosa», dijo el técnico.


