El cuerpo técnico dio cinco días libres al plantel para afrontar el final del torneo
Coquimbo Unido volverá a jugar recién el 19 de octubre, cuando reciba nada menos que a Colo Colo, así es que el cuerpo técnico decidió darle unos días libres al plantel. Y sin más tiempo que perder Alejandro Camargo junto a su esposa Anita Miralles decidieron llenar el auto y cruzar la cordillera a la antigua. «Nosotros somos los dos de Mendoza y esta vez quisimos ir a ver a la familia y a los amigos», cuenta el todoterreno del cuadro pirata, maravillado por cómo el sol se reflejaba en la nieve del Paso Los Libertadores.
Pela -como lo apodan por su calva- y su tropa van por cinco días a la tierra natal y en su caso se llevó una estricta pauta de la nutricionista y el preparador físico del club. «A cada uno nos escribieron una guía con lo que se puede hacer y qué no. Además, nos entregaron una minuta de nutrición, donde explican qué se puede comer o si comés tal cosa te genera que tal vez debas comer menos al siguiente día. Ahí nosotros mismos nos vamos autorregulando», contó convencido de que todo esfuerzo vale la pena a las puertas de conseguir el gran objetivo.
A falta de siete fechas para que finalice el torneo, Coquimbo mira a todos para abajo con 56 puntos, a 15 cuerpos de OHiggins, que es su más cercano perseguidor. La cuenta @AnalistaCL le da un 98% de posibilidades de bajar la estrella e, incluso, pronostica que daría la vuelta olímpica entre la fecha 23 y 26. Pero aún así Camargo no se fía, porque mejor que nadie sabe cómo es que se queme el pan en la puerta del horno: dos veces perdió el título en la última fecha.
¿No es la primera vez que vive esta euforia de estar a punto de ser campeón, Alejandro?
«No, me tocó con Cobresal, que llegamos hasta la última fecha peleando (salió campeón Huachipato) y el 2018 con la U. de Conce, cuando incluso jugamos el partido final en simultáneo, pero dio la vuelta Universidad Católica».
¿Esta vez lo siente distinto con Coquimbo?
«Uno lo mira desde otra perspectiva. Trato de hacerlo con tranquilidad y disfrutando de lo que hemos ido generando en la ciudad también. Es reconfortante lo que nos dicen los hinchas y jugadores de planteles pasados».
El alcalde Ali Manouchehri decía que el fuerte del equipo es el espíritu del puerto…
«Y concuerdo. Nuestra gente es muy esforzada y hace lo imposible para ir a la cancha. Hay muchos hinchas que perdieron la vida este año y el anterior. Este año ha habido muchas pérdidas y van a la cancha con sus banderas reconociendo a esos familiares, que ya no están. Y bueno, sentimos esa responsabilidad y se lo debemos a los que ya no están».
¿Lograr este título sería la guinda para la torta en su carrera?
«A Chile llegamos el 2013. Llevamos harto tiempo. Incluso nuestros hijos son chilenos. El varoncito nació acá y la nena es nacionalizada chilena como yo. Y claro que conseguir el objetivo sería algo muy lindo».
¿Este descanso será oportuno, considerando que vienen embalados?
«Cuando estás semana a semana con la presión de cada partido, se te hace difícil… Y no sé, puede ayudar sentarte a tomar un mate o, qué sé yo, ponerte a pensar en lo que estás logrando. Entonces, creo que nos vamos a poder dar ese minuto de descanso. Vamos a decir «mirá, todo lo que estamos logrando». Creo que nos va a servir mucho esta pausa, justamente para eso, para tomarle el peso a lo que hemos hecho».


