Marcelo, tercera generación al frente de Sastrería Cubillos
La empresa fundada en 1938 sigue vigente: tiene 100 empleados y factura US$4 millones al año.
La oferta masiva y en serie de trajes importados del oriente y nuevos competidores como las multitiendas, han dibujado un mapa completamente distinto para un rubro tradicional y artesanal como la sastrería, que a pesar de las dificultades y bajas profesionales que ha sufrido durante las últimas décadas, aún mantiene en sus filas a destacados y vigentes exponentes.
«Nos hemos definido como los últimos de los mohicanos», confiesa Marcelo Cubillos, ex modelo y profesor de educación física con estudios en administración de empresas, quien recientemente decidió seguir los pasos de su abuelo, el fundador de «Sastrería Cubillos», y adquirió el 90% del negocio familiar creado en 1938, que actualmente factura alrededor de US$4 millones anuales ( www.sastreriacubillos.cl).
«En todos estos años hemos entregado decenas de miles de trajes a medida, únicos, hechos a mano uno por uno. Me acuerdo que incluso el Cardenal Raúl Silva Henríquez se venía a hacer aquí sus trajes eclesiásticos».
-¿Han modernizado el negocio?
-Hace 35 años nos pusimos a fabricar uniformes corporativos, para bancos, líneas aéreas y hoteles por nombrarte algunos clientes. En total, hacemos alrededor de 2.500 a 3.000 uniformes al mes. Pero además de esto y sumar unidades de negocios como los arriendos de trajes, la empresa se identifica con la sastrería tradicional. De las 100 personas que trabajan con nosotros, 20 están dedicadas exclusivamente a ello, el trabajo artesanal de antaño, y se entregan unos 100 a 150 trajes a medida al mes.


