El orden llama al orden, afirma Camilísima, panelista de Sígueme, sobre su vivienda de 36 m2
Para no saturar el espacio, compra lo justo, usa una técnica para guardar la ropa, prioriza pocos colores y aprovecha cada rincón.
En el pasado Camila Campos, conocida en televisión como Camilísima, siempre caía presa en las ofertas. Reconoce que tenía algo de compradora compulsiva.«Me traía cosas que ni siquiera necesitaba y que nunca usé», afirma la panelista del programa «Sígueme».
En su departamento actual, de 36 metros cuadrados, ha aprendido a controlar su impulso: «Ya no compro tanta ropa porque hay poco espacio para guardarla. Eso me ha favorecido. Ahora identifico mi estilo y me enfoco más en prendas básicas que son súper funcionales».
Camilísima, quien dice ser algo obsesiva con el orden, tiene varias maneras para mantener su espacio ordenado siempre. «Me gusta ver mi casa ordenada porque el orden llama al orden, yo me siento bien. Me gustan los departamentos iluminados, limpios, ordenados, no me gusta ver cosas tiradas en el piso», afirma.
La figura de televisión entrega acá algunos de sus tips que le han permitido tener todo reluciente.
Poca loza, poco desorden. Aunque dice que le caben hartos platos en el mueble para la loza, se obligó a comprar dos cosas de cada implemento: tenedores, cucharas, cuchillos, platos grandes, platos de ensalada. «Entonces si como, estoy obligada a lavarla la loza sucia». Nada de comidas grandes, a lo más una amiga para hacer noche de pasta y vino. «No puedo hacer comidas grupales y aparte que por el espacio tampoco».
El clóset zapatero. Uno de los mayores orgullos en el departamento de Campos es el clóset zapatero, que alberga 26 pares, muchos bolsos y que además tiene un espejo que usa para verificar sus looks. «Lo mandé a hacer hace muchos años. Optimiza espacio y además sirve de adorno».
Minimalista. Aunque a Camila le encanta el color, lo ha dejado de lado para reflejar una mayor amplitud en su departamento. «He tenido que optar por el estilo minimalista, que no me representa mucho, pero es el mejor para este departamento. Me encantaría tener un montón de cuadros, pero el espacio se vería más pequeño. Mi paleta de colores para ordenar la casa es blanco, negro y dorado. No salgo de ahí porque sino, el departamento se vería más pequeño de lo que es».
Escritorio multifuncional. Durante la pandemia, Camila necesitaba un espacio para trabajar desde casa, así que mandó a hacer un escritorio a medida que encajara en un hueco específico de su departamento. «Lo transformé en un tocador. Ahora tiene doble función: es un tocador donde tengo todo mi maquillaje, y cuando me toca reunión, muevo las cosas y pongo el computador y ahí trabajo», cuenta.
Fácil de limpiar y mantener. Una de las ventajas que Camila encuentra en vivir en un espacio reducido es la facilidad para mantenerlo limpio. «Me gusta mucho que me puedo hacer cargo yo de la limpieza. Eso igual es un plus porque mientras más grande la casa, más cuesta limpiarla», explica. «Me demoro poco en limpiar y me ahorro un servicio de limpieza».
Toque natural. Aunque le encantaría tener más plantas, Camila ha tenido que limitarse debido al espacio. «Amo las plantas de interior, pero no se puede. Sólo me acompaña mi lengua de suegra», sostiene, refiriéndose a una planta suculenta muy popular en Chile. Esta elección le permite disfrutar de un toque natural sin saturar su departamento.
Organización de la ropa. Hace años, Camila vio la serie de la japonesa Marie Kondo en Netflix y adoptó sus métodos para doblar y organizar su ropa para evitar clósets repletos. Además, aprendió valiosos tips de Jeannette Escudero, conocida como «Hogarnizarte». «Enrollar sí o sí los pantalones, sobre todo los jeans, guardarlos como rollito uno al lado del otro y después uno arriba del otro hace que quepan por lo menos el doble de jeans que doblados de manera convencional dentro de un espacio», afirma ahora Camilísima.


