El corresponsal ha convertido El peregrino en un panorama cultural irresistible.
El 2 de marzo del 2022 el periodista y trotamundos Jorge Said se encontraba en Kiev, capital de Ucrania, país que acababa de ser invadido por Rusia. En pleno despacho para el matinal «Tu día» de Canal 13 Said empieza a dialogar con militares ucranianos que lo instaban a retirarse. Cuando intentó dialogar con ellos el audio captó una ráfaga de disparos. El contacto se interrumpió, dejándonos a todos con el alma en un hilo. Luego se supo que se encontraba bien.
Es solo una de las experiencias y anécdotas extremas que tiene a su haber este reportero de guerra y «cronista místico», que ha hecho de las pantallas del 13 su hábitat televisivo, ofreciéndonos documentales como «Las últimas tribus» (liberada el 2017) y «Buscando a Dios» (primera temporada el 2019) por esa señal. Ahora nos trae, por la misma estación, «El peregrino» (sábado cerca de medianoche, después de «Siempre hay un chileno»). Esta producción imponente y de colección, que se empezó a ver el 2023 por History Channel, recorre algunos de los lugares más sagrados y los paisajes más sobrecogedores del mundo.
Se trata de reportajes en una treintena de países de los cinco continentes, entre los cuales han aparecido y aparecerán Ucrania, Israel, Palestina y Etiopía. Lo que se ha visto hasta ahora: Indonesia, Grecia, Bolivia, Mongolia, México, Brasil, Ibiza y Pakistán.
Hemos visto a Said disfrutando de un columpio gigante en Bali, sumirse en el misterio de los monasterios ortodoxos de Meteora (enclavados en majestuosas formaciones rocosas) y participar en Oruro en un carnaval altiplánico en honor de una virgen venerada por los mineros.
También celebrar en Mongolia un ancestral festival, rodeado de chamanes, pasearse por las pirámides mayas de la península de Yucatán (pero no en clave turista ?selfies, comer algo y regresar al hotel?, sino en modo espiritual) y ser testigo de la armoniosa convivencia entre rituales religiosos y paganos en Brasil, el país con más católicos en el mundo.
El capítulo 7 fue dedicado a Ibiza. Su inclusión podría parecer un error garrafal de los realizadores, por lo que conocemos de esa isla mediterránea de alocada vida nocturna, pero Said y su equipo nos conectaron con la «espiritualidad New Age», basada en curaciones y ceremonias en busca de la paz interior.
Este sábado el turno fue de Pakistán, «la utopía de la eternidad». Además de una logística y fotografía colosales, acorde a los temas cubiertos, estos muchachos andan inspirados con los títulos. Un programón que no descuida detalles.


